El Senado busca avanzar con el Súper RIGI en una jornada clave de negociaciones
El bloque de La Libertad Avanza se dispone a dictaminar el proyecto del Súper RIGI en el Senado. Para lograrlo, el oficialismo debe negociar con sus aliados, que solicitan modificaciones al texto en debate.

El Senado de la Nación se prepara para una jornada decisiva el miércoles 26 de agosto, donde el bloque de La Libertad Avanza intentará obtener el dictamen para el proyecto conocido como Súper RIGI. Este programa de incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios busca atraer grandes inversiones, esencialmente aquellas superiores a los 1.000 millones de dólares, con beneficios significativos, como una reducción del impuesto a las Ganancias al 15% y la amenidad de retenciones y divisas a partir del tercer año.
Las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General se reunirán en el Salón Azul para deliberar sobre la propuesta, que cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados. Sin embargo, el oficialismo, liderado por Javier Milei, se ve en la necesidad de fortalecer sus alianzas con partidos como la UCR y el PRO, quienes han planteado modificaciones en varios puntos, especialmente en el ámbito del “Compre Nacional” y en la realización de obras en la infraestructura vial.
El contexto de esta discusión es relevante, ya que dentro de la agenda paralela del Senado, se contempla el tratamiento de otros proyectos importantes que incluyen la reforma a la Ley de Sociedades y la ley de biocombustibles. Estas iniciativas son centrales para fomentar el desarrollo de inversiones y generar expectativa entre los sectores económicos que dependen de estas legislaciones.
La interacción entre el oficialismo y sus aliados tampoco es un aspecto menor. La UCR y el PRO han mostrado interés en discutir el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes, que propone estímulos para medianas empresas del agro y servicios, proyecto presentado por el senador Eduardo Vischi. Esta propuesta establece un umbral de inversión de 12 millones de dólares para acceder a incentivos.
El mañana se anticipa con miles de ojos en la Cámara Alta, no solo por la importancia de los temas que se tratarán, sino también por las estrategias que surgirán de las negociaciones. La presión sobre el Gobierno se incrementa, ya que el objetivo es garantizar que el Súper RIGI se convierta en ley en septiembre, alineándose con la voluntad de generar un clima más favorable para las inversiones en el país.
A medida que se céntrales las discusiones y se formalicen acuerdos, el futuro de este régimen dependerá de la capacidad del oficialismo para sortear los obstáculos presentados por sus aliados políticos, quienes son clave para la aprobación efectiva de la legislación tan esperada.
La jornada del miércoles no solo será crucial para el futuro inmediato de la política económica argentina, sino que marcará un hito en la relación entre el oficialismo y la oposición en un contexto donde la inversión es fundamental para la recuperación económica post-pandemia.