El Senado debate un nuevo proyecto de Ley de Biocombustibles
Esta semana comenzó en el Senado el debate sobre un proyecto que reformula las normas de biocombustibles en Argentina, buscando aumentar los cortes obligatorios y liberar los precios del mercado.

El Senado argentino inició esta semana la discusión sobre un nuevo proyecto de Ley de Biocombustibles, que propone cambios significativos en el sector. Impulsado por la senadora Patricia Bullrich y respaldado por legisladores de distintas provincias, incluido el neuquino Pablo Cervi, el proyecto busca derogar el régimen vigente y establecer una transición que se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2031, con una prolongación de 15 años en su vigencia.
Entre las modificaciones más notables, el proyecto establece un corte mínimo obligatorio de biodiésel para el gasoil del 7,5%, que se incrementaría al 10% un año después de la sanción de la ley. En cuanto a las naftas, el corte de bioetanol está destinado a pasar del 12% al 15% en el mismo período. Una de las principales modificaciones permitirá a la Secretaría de Energía alterar estos porcentajes en función de consideraciones ambientales y económicas.
Otro aspecto clave es la desregulación de los precios, que reemplazará el actual esquema de precios máximos por uno basado en la paridad de importación. Esto implicaría que los precios de los biocombustibles se vuelvan libres y, en caso de que el precio local supere al internacional, se habilitaría la importación como medida excepcional. Además, se establecería un Mercado Electrónico único para la comercialización de biocombustibles.
Sin embargo, la propuesta ha generado divisiones dentro del sector. Mientras que las grandes agroexportadoras argumentan que podrían ofrecer biodiésel a precios más bajos, las pymes regionales expresan su preocupación de quedar fuera del negocio tras la apertura del mercado. Esta situación se ve influenciada por la capacidad ociosa de varias de estas empresas, que han estado limitadas por la regulación actual de cupos.
En el contexto patagónico, el costo del gasoil es clave, ya que afecta directamente al transporte de larga distancia y a las industrias locales, como la agrícola y la hidrocarburífera. Un aumento en el corte podría encarecer el gasoil, al tiempo que una competencia que abarate el biodiésel podría tener el efecto contrario. Por tanto, el resultado final del debate en el Senado tendrá un impacto considerable en la economía regional.
Actualmente, las comisiones de Minería, Energía y Combustibles, así como la de Presupuesto y Hacienda, se encargan de elaborar un dictamen sobre el proyecto. Si bien la reunión reciente fue solo informativa, se espera que el debate sobre los cortes y precios continúe en las próximas semanas, sin fecha definida para la votación.