El Shakhtar Donetsk jugará en Londres la Champions 2026/27
Por primera vez, un club no inglés jugará en estadios de la Premier League durante la Champions League. El Shakhtar Donetsk ha decidido establecerse en Londres para la fase de grupos de la temporada 2026/27 debido a la imposibilidad de hacerlo en su ciudad natal por el conflicto bélico en Ucrania.
El Shakhtar Donetsk, club ucraniano con sede en Donetsk, disputará la fase de grupos de la Champions League 2026/27 en Londres, marcando un hecho sin precedentes en la historia del fútbol europeo. En una decisión confirmada por su entrenador, Arda Turan, el equipo se establecerá en la capital británica para sus compromisos europeos, debido a la difícil situación que vive en Ucrania.
Desde 2014, el club ha sido forzado a abandonar su estadio, el Donbás Arena, como resultado de la ocupación prorrusa en el este de Ucrania. Inicialmente, el Shakhtar jugó en diferentes ciudades de Ucrania como Leópolis y Járkov, pero la invasión rusa de 2022 llevó al club a trasladar también sus partidos de la Champions a diferentes ciudades europeas, incluyendo Varsovia y Hamburgo, dado que la logística de los viajes desde Kiev resultaba agotadora y complicada.
El impacto de esta situación es significativo, no solo en el ámbito deportivo, sino también en la experiencia de los jugadores y la planificación del equipo. El director ejecutivo del Shakhtar, Serhiy Palkin, ha enfatizado las desventajas físicas y mentales que conlleva el tener que viajar extensas distancias para jugar. La posibilidad de jugar en Londres representa una mejora considerable, permitiendo un mejor enfoque en lo deportivo.
El Shakhtar ha contactado a varios clubes de la Premier League para ceder sus estadios, siendo el Chelsea, Fulham y Brentford los principales candidatos, todos sin compromisos continentales para la próxima temporada. La selección se reduce a Stamford Bridge y Craven Cottage, donde el Chelsea parece tener una ventaja gracias a su mayor capacidad de público.
La reubicación en Londres no solo facilita la logística del equipo, sino que también ofrece ingresos extra a los clubes que cederán sus instalaciones, ya que el Shakhtar pagará por el uso de esos estadios. Esta situación subraya el impacto que la guerra ha tenido sobre el deporte, y será un capítulo notable en la historia del fútbol europeo, reflejando las repercusiones del conflicto en realidad más amplia, integrando el ámbito deportivo con el contexto social y político actual.