El STJ de Río Negro valida condenas en el caso Mandagaray tras revisión
El Superior Tribunal de Justicia de Río Negro confirmó las condenas contra los cuatro implicados en la muerte del oficial Gabriel Mandagaray. La decisión se basó en un análisis exhaustivo de los argumentos presentados por las defensas y la revisión de las pruebas aportadas durante el proceso judicial.

El Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro ha ratificado las condenas impuestas a Alejandro Gattoni, Alfredo Nahuelcheo, Marcelo Contreras y Maximiliano Vitali Méndez por su responsabilidad en la muerte del oficial Gabriel Mandagaray. La decisión fue tomada tras una revisión integral de los planteos de las defensas, quienes habían cuestionado diversos aspectos del fallo inicial.
La decisión del STJ surge luego de que se exigiera, en dos ocasiones anteriores, un análisis exhaustivo de los argumentos presentados por las defensas. Esta exigencia se fundamentó en la necesidad de garantizar una revisión que no pudiera considerarse arbitraria, asegurando que cada uno de los aspectos planteados recibiera una atención adecuada en el contexto del juicio.
Los jueces que llevaron a cabo la última revisión fueron Romina Lía Martini, Alejandra Berenguer y Sandro Gastón Martín, quienes evaluaron minuciosamente tanto la acusación como la prueba presentada durante el proceso. La resolución del tribunal afirmó que se cumplió con el mandato de realizar un análisis sistemático y detallado de la situación de cada uno de los acusados y de las penas impuestas.
Entre los puntos revisados por el STJ se destacan la calificación legal vinculada al abuso de autoridad, el principio de congruencia en las imputaciones, así como la existencia de concurso real de delitos. El tribunal también indicó que, para arribar a su decisión, no se limitaron a repetir los fundamentos de fallos anteriores, sino que presentaron una argumentación propia fundamentada en la doctrina legal aplicable.
Las defensas habían argumentado que existían errores en el tratamiento de la evidencia y en la relación de los acusados con el resultado de los hechos. Sin embargo, el STJ desestimó estas quejas, determinando que no se habían probado errores en las decisiones previas y que, por lo tanto, las condenas debían permanecer vigentes.
La confirmación de estas condenas tiene un significado importante en el ámbito judicial de la provincia, reflejando la determinación del STJ de mantener la consistencia en la aplicación de la justicia, así como el compromiso de analizar y revisar de manera rigurosa los recursos planteados por las defensas. Esta decisión es un paso significativo en la búsqueda de justicia en el caso de la muerte de Mandagaray, reafirmando las penas impuestas a los responsables por el hecho.