El sueldo de Keiko Fujimori como presidenta del Perú
Desde su asunción el 28 de julio de 2026, Keiko Fujimori ganará S/35,568 mensuales, cifra establecida el año pasado.
Keiko Fujimori, quien asumió la presidencia del Perú el 28 de julio de 2026 tras ganar las elecciones, percibirá un salario mensual de S/35,568. Este monto fue introducido en julio de 2025 durante la administración de Dina Boluarte, mediante un decreto que elevó considerablemente el salario presidencial anterior, que era de S/15,600 mensuales.
La modificación salarial se formalizó a través del Decreto Supremo N° 136-2025-EF, aprobado por el Consejo de Ministros, y responde a la Ley N° 30057, Ley del Servicio Civil, que permite ajustes en las compensaciones de funcionarios públicos. Esta legislación tiene como objetivo equiparar los sueldos de los altos funcionarios estatales, incluidas las remuneraciones del presidente.
El aumento a S/35,568 no solo marca un cambio en la remuneración del presidente, sino que también ha generado un intenso debate en la opinión pública debido a la situación política y económica del país. La cantidad es vista como un reflejo de la desconexión entre el salario de los líderes y las realidades enfrentadas por la ciudadanía, dado el ambiente de crisis que atraviesa Perú desde hace años.
Además del salario, los expresidentes del país tienen derecho a recibir una pensión vitalicia, ley que se estableció en 1995. Este régimen proporciona seguridad económica a los ex jefes de Estado una vez que concluyen su mandato, garantizando un sustento en el tiempo.
El considerable incremento en el salario presidencial ha dejado una impronta en la gestión política, generando controversias cada vez que se discuten temas sobre la estabilidad del poder ejecutivo. A medida que Fujimori inicia su mandato, las reacciones sobre sus ingresos y los desafíos que enfrentará como presidenta configurarán el contexto de su gobierno durante los próximos años.
En este sentido, el salario presidencial y las pensiones de expresidentes se mantienen como puntos de discusión relevantes en el debate público, especialmente en un contexto donde la economía peruana atraviesa dificultades y la expectativa de una mejora sigue siendo incierta.