El telescopio Swift de la NASA caerá a la Tierra en las próximas semanas
El telescopio Swift de la NASA, que completó su misión de 22 años, se dirige a reingresar a la atmósfera en las próximas semanas. A pesar de esfuerzos para elevar su órbita, la actividad solar y problemas técnicos provocaron su descenso inevitable.

El observatorio Neil Gehrels Swift, de la NASA, cuya misión se enfocó en la observación de estallidos de rayos gamma, está a punto de reingresar a la atmósfera terrestre después de haber completado 22 años de labor científica. Su última observación tuvo lugar el 20 de octubre, cuando estaba a 275 kilómetros sobre la Tierra, una altitud donde las condiciones atmosféricas empezaron a comprometer su operación.
El descenso de Swift ha sido acelerado por una reciente actividad solar, que incrementó la resistencia atmosférica y, por consiguiente, su velocidad de caída. Antes de que se decretara el cierre de sus operaciones, el equipo científico intentó utilizar una nave robótica de la empresa Katalyst Space para elevar su órbita, pero la operación fue frustrada debido a problemas internos en la maniobra. Así, el satélite tuvo que regresar a modo seguro tras no poder cumplir con una estabilidad adecuada para seguir con sus observaciones.
A medida que se acercaba la fecha de reingreso, la NASA ha establecido que la caída de Swift podría ocurrir entre fines de octubre y principios de noviembre. Aunque su trayectoria orbital sugiere que no debería impactar en el territorio continental argentino, es importante destacar que algunos fragmentos podrían sobrevivir al ingreso atmosférico, un proceso que normalmente genera el desintegrarse de la mayoría de los restos espaciales.
Swift, lanzado el 20 de noviembre de 2004, originalmente tenía como objetivo una misión de solo dos años, pero su funcionamiento se expandió notablemente, permitiendo a sus instrumentos registrar más de 2000 estallidos de rayos gamma, convirtiéndose en un aporte significativo para la astrofísica moderna.
El telescopio no solo ha brindado una cantidad invaluable de datos detallados sobre fenómenos del universo, sino que su complejidad técnica y prolongada vida útil han representado un punto de referencia para futuras misiones espaciales.
Ahora, con su misión concluida y ante el inminente reingreso, la comunidad científica reflexiona sobre la trayectoria de Swift y su impacto en la observación del espacio. Aunque su caída es inevitable, el legado de sus descubrimientos perdurará en la investigación astrofísica.