El Tribunal de Impugnación condena a prisión perpetua al autor de un homicidio en Loncopué
El Tribunal de Impugnación de Neuquén decidió sustituir la pena de 20 años de prisión a Juan Pedro Cides por una condena a prisión perpetua. Este fallo se origina en el homicidio de Franco Daniel Ramírez, cometido durante una partida de truco en Loncopué, donde el juez consideró la alevosía del ataque.

El Tribunal de Impugnación de Neuquén revocó por unanimidad la sentencia que había impuesto una jueza de Garantías a Juan Pedro Cides, condenándolo a prisión perpetua por el homicidio de Franco Daniel Ramírez. El hecho ocurrió en Loncopué durante una reunión de amigos donde ambos jugadores participaban de una partida de truco. Cides, que ocultó un cuchillo, atacó a Ramírez de manera sorpresiva, causándole una herida mortal en el corazón debido a una puñalada. Posteriormente, Cides se presentó en la comisaría para entregar el arma utilizada.
La decisión en primera instancia había establecido una pena de 20 años, pero fue impugnada por el Ministerio Público Fiscal, argumentando que la jueza se desvió de las pautas legales establecidas en el Código Penal, que contempla la prisión perpetua en casos de homicidio agravado por alevosía. La Fiscal del caso, Laura Pizzipaulo, había solicitado esta pena máxima, que finalmente fue confirmada por el Tribunal.
En el análisis del caso, el magistrado Andrés Repetto arrancó su voto fundamentando que no se trataba de transformar una prisión perpetua en una pena limitada, sino de restituir la posibilidad de revisión y eventualmente acceder a la libertad condicional tras cumplir 35 años, dado que la legislación permite una revisión del estatus de los condenados para evaluar su adecuación a un eventual egreso.
El Tribunal también declaró inconstitucionales ciertos artículos del Código Penal y de la Ley 24.660, que dificultaban el acceso a la progresividad en la pena y la liberación condicional. De este modo, se restablece la figura penal que corresponde al delito cometido por Cides, asegurando el marco legal apropiado para la ejecución de la pena.
Este fallo es significativo no solo por la gravedad del delito, sino también porque sienta un precedente sobre la aplicación de penas en casos de homicidios con circunstancias agravantes. La comunidad de Loncopué, conmocionada por el suceso, se ve afectada no solo en términos de seguridad, sino también por el impacto emocional y social que esta tragedia ha generado.
Finalmente, con esta resolución se establece un claro mensaje sobre las implicancias del homicidio agravado, buscando así disuadir actos de violencia en situaciones de conflicto, como lo fue un juego de truco entre amigos, que derivó en una tragedia irreversible. El Tribunal se asegura de que el caso tenga la debida atención pública y legal, siguiendo los marcos establecidos.