El viaje inesperado de una ballena franca desafía teorías científicas
Una ballena franca austral, llamada Atenea, recorrió 2.700 kilómetros desde el Atlántico hasta el Pacífico, un hallazgo clave para su conservación. Este desplazamiento, registrado por el proyecto Siguiendo Ballenas, cuestiona la noción de aislamiento entre ambas poblaciones.

Atenea, una ballena franca austral, ha sorprendido a los científicos al realizar un trayecto inédito de 2.700 kilómetros desde el mar argentino hasta el chileno. Este viaje, documentado a través de seguimiento satelital por el proyecto Siguiendo Ballenas, plantea nuevos interrogantes sobre el aislamiento de las ballenas de los océanos Atlántico y Pacífico. Hasta ahora, se pensaba que estas poblaciones estaban completamente separadas, pero el recorrido de Atenea podría modificar esta percepción.
La ballena fue equipada con un dispositivo de rastreo en el Golfo Nuevo, cercano a Puerto Pirámides, donde permaneció junto a su ballenato antes de iniciar su viaje hacia el sur. Este trayecto la llevó a cruzar el Cabo de Hornos y entrar en aguas chilenas, donde la señal del dispositivo se interrumpió en la provincia de Última Esperanza. Durante su movimiento, Atenea se desplazó a una velocidad promedio de 112,95 kilómetros diarios.
El descubrimiento es significativo ya que no había registros previos de ballenas francas que cruzaran de esta manera entre los océanos. La investigación, dirigida desde el Centro Nacional Patagónico, incluye la toma de muestras para el análisis genético mitocondrial de la ballena. Esta prueba determinó que Atenea pertenece a la población del Atlántico Sur, lo que resulta crucial para el estudio de la conectividad entre los dos océanos.
El análisis, realizado por el Laboratorio Generis de Comodoro Rivadavia, indica que si una ballena proveniente del Atlántico puede llegar al Pacífico, entonces la teoría de que ambas poblaciones están aisladas y no se contactan necesita ser revisada. Los científicos sugieren que el caso de Atenea puede abrir la puerta a nuevas investigaciones sobre la migración y la comunicación entre las diferentes poblaciones de ballenas.
Este hallazgo también tiene implicancias para la conservación de las especies en peligro crítico. La evaluación de la situación de las ballenas en las aguas chilenas y a la altura de Perú, una región donde su supervivencia está amenazada, podría beneficiarse de esta nueva perspectiva sobre su conectividad. Los conservacionistas ahora se plantean estrategias que integren esta nueva información, crucial para desarrollar medidas de protección efectivas.
En conclusión, el sorprendente viaje de Atenea no solo plantea preguntas sobre la biología de las ballenas francas, sino que también resalta la importancia de estudios interdisciplinares en la conservación de especies en ambientes marinos amenazados.