Ema Amelie, la niña de Villa La Angostura que deslumbró en la estación Perito Moreno
Ema Amelie Ampuero, una niña de cinco años de Villa La Angostura, deslumbró a los visitantes de la estación Perito Moreno con su talento para el folklore. Su actuación se llevó a cabo en un ambiente festivo, donde turistas y locales disfrutaban de la gastronomía y el calor humano del lugar.

La estación Perito Moreno, ubicada a 32 kilómetros de Bariloche, se convierte cada fin de semana en un punto de encuentro para turistas y residentes que buscan disfrutar de la gastronomía local. En este entorno, conocido principalmente por la parrilla Los Juntos, se viven momentos únicos que combinan la tradición patagónica con el arte. Sin embargo, el pasado fin de semana, la atención se centró en una pequeña de cinco años que, con su zapateo, robó el corazón de todos los presentes.
Ema Amelie Ampuero, oriunda de Villa La Angostura, es una pequeña apasionada por el folklore. Desde muy temprana edad, comenzó a bailar por su propia iniciativa, mostrando así una vocación que trasciende su corta edad. Con tan solo dos años, Ema se dejó llevar por la alegría de la danza, inspirada por videos de baile que encontró en internet. En ellos, pudo ver cómo otras niñas también podían hacer tronar el suelo con sus zapateos, rompiendo con el estereotipo de que esta actividad era solo para varones.
El momento mágico ocurrió cuando la música de un acordeón, interpretada por Vanina Gómez, llenó el aire. Ema, ataviada con su vestimenta tradicional, no perdió tiempo y se unió a la danza. Su esfuerzo y dedicación se notaron claramente en su actuación, sorprendentemente madura para su edad. Con una técnica que ha ido perfeccionando bajo la tutela de sus profesores Martín Flores y Roxana Quintupuray, Ema ofreció una interpretación emotiva que conmovió a todos los asistentes, quienes aplaudieron entusiastas.
El baile se convirtió en una expresión de felicidad y arte, llevándose consigo el respeto y la admiración del público presente. Ema ha demostrado que la voluntad y el amor por la danza no conocen límites de edad. Tan fuerte es su dedicación que, con el apoyo de su familia, realizó diversas actividades para recaudar fondos que le permitan participar en el reconocido Festival de Doma y Folklore de Jesús María, en Córdoba.
La actuación de Ema no solo iluminó el día de quienes la vieron danzar, sino que también dejó un mensaje inspirador sobre la danza y el aprendizaje. Sus palabras, "Nunca es tarde para aprender a bailar", resonaron en los corazones de quienes comparten su amor por el arte, recordando el valor de seguir los sueños y la pasión por el folklore, especialmente en un lugar tan significativo como es la Patagonia.