Embargo de cuentas afecta a Flybondi por casi $1.500 millones
Flybondi, la aerolínea de bajo costo, ha sido embargada por la Justicia Federal, que ordenó bloquear sus cuentas bancarias por un monto cercano a $1.500 millones. Esta medida, solicitada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, busca garantizar el cobro de obligaciones tributarias que la empresa mantiene pendientes.

La situación financiera de Flybondi se ha deteriorado aún más tras el embargo de sus cuentas bancarias, ordenado por la Justicia Federal por un monto aproximado de $1.500 millones. Esta medida fue solicitada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) como parte de un conjunto de ejecuciones fiscales debido a deudas tributarias de la aerolínea.
El capital que Flybondi debe a ARCA suma más de $1.256 millones, que incluye importantes montos correspondientes a retenciones del Impuesto a las Ganancias, IVA y el Impuesto sobre los Bienes Personales. Con la sumatoria de intereses y costas judiciales, el total de lo embargado asciende a $1.444.940.163,41. Este procedimiento judicial tiene carácter cautelar y busca resguardar los fondos de la compañía en medio de un contexto de crecientes problemas financieros.
A pesar del embargo, Flybondi no ha detenido sus operaciones y continúa vendiendo pasajes y llevando a cabo vuelos. Sin embargo, el impacto de la situación es notable, con un historial reciente de más de 2.500 cancelaciones y reprogramaciones de vuelos debido a una reducción en la flota, complicaciones con contratos de leasing de aeronaves, y otros desafíos operativos.
Además, la aerolínea enfrenta un problema frente laboral significativo, habiendo desvinculado a más de 700 trabajadores a principios de año mediante despidos y acuerdos de retiro voluntario. Esto ha generado un ambiente de inestabilidad laboral, con reclamos activos por indemnizaciones y otras deudas pendientes.
El embargo de cuentas se suma a varios otros conflictos judiciales que involucran a Flybondi, que incluyen no solo obligaciones tributarias, sino también demandas relacionadas con aspectos sociales y previsionales. En este contexto, la empresa tiene el desafío de restablecer su salud financiera mientras navega por un mar de litigios y restricciones operativas.
Por el momento, si bien la medida legal es un golpe significativo, no se ha ordenado la suspensión de vuelos ni el cese de operaciones, lo que permite a la compañía seguir funcionando mientras busca arreglar sus compromisos económicos.