Embargo judicial a Flybondi por deuda de $1.500 millones con ARCA
La Justicia de Argentina embargó las cuentas de Flybondi debido a una deuda tributaria de casi $1.500 millones con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero. Este embargo tiene como objetivo garantizar el cobro de impuestos adeudados, aunque no interfiere con las operaciones actuales de la aerolínea.

La Justicia argentina ha dado curso a un embargo sobre las cuentas bancarias de Flybondi, una aerolínea de bajo costo, como resultado de un reclamo realizado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) por una deuda tributaria cercana a los $1.500 millones. Esta medida, dictada por varios juzgados federales, busca asegurar el cobro de impuestos impagos y no implica, en este momento, la suspensión de las operaciones de la aerolínea.
La deuda principal reclamada por ARCA, que asciende a $915 millones correspondientes a retenciones del impuesto a las Ganancias, forma parte de un total de $1.444 millones, incluyendo intereses acumulados. La situación financiera de Flybondi se ha vuelto crítica, acentuada por recortes laborales en abril, cuando más de 700 empleados fueron desvinculados y muchos de ellos aún no han recibido las indemnizaciones que les corresponden.
Los problemas financieros de Flybondi no son nuevos. Desde hace tiempo, la aerolínea enfrenta dificultades para cumplir con sus obligaciones salariales y con proveedores, lo que ha llevado a la falta de pago de salarios a unos 300 trabajadores, quienes no recibieron sus haberes de junio y julio, sumado a la falta de aguinaldos. Esta situación complicada fue agravada por la pérdida de la cobertura médica para los empleados, activa y desvinculados, a raíz de la falta de pago de aportes desde el 6 de agosto.
A pesar de estas complicaciones, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) ha decidido no revocar la autorización de Flybondi para operar y vender pasajes. La aerolínea, que ha experimentado numerosas cancelaciones de vuelos recientemente, sigue ofreciendo boletos a través de los canales de ventas habituales.
El nuevo propietario de Flybondi, Leonardo Scatturice, asume el control desde mediados de 2025 y ha sido relacionado con el entorno del gobierno nacional y también con el Partido Republicano en Estados Unidos. Scatturice se ha visto involucrado en situaciones mediáticas relacionadas con otros actores políticos, lo que añade un trasfondo complejo a la situación actual de la compañía.
Los embargos tienen como finalidad resguardar el cobro de la significativa deuda tributaria y asegurar que los fondos adeudados sean recuperados, en un contexto en el que la viabilidad financiera de Flybondi está cada vez más en entredicho, afectando a sus empleados y operaciones comerciales.