Emergencia en España por ola de calor y fuego: 151 muertes y miles evacuados
La tercera ola de calor en España concluyó con 151 muertes relacionadas con el exceso de calor y una emergencia nacional por incendios forestales que ya afectó a más de 20.000 personas.

La tercera ola de calor en España ha llegado a su fin, aunque se espera que las altas temperaturas persistan hasta el fin de semana. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha registrado picos de hasta 45 grados en varias provincias. Este episodio ha tenido trágicas consecuencias, siendo reportadas 151 muertes atribuibles a las extremas condiciones climáticas, con un notable aumento en la mortalidad en comparación con años anteriores, aunque esta cifra está por debajo de las olas de calor de 2022 y 2023.
El lunes 23 de julio se registró el mayor número de fallecimientos en un solo día, con 61 personas muertas, poniendo de manifiesto la grave preocupación que generan estas olas de calor en la salud pública. Durante el verano, la temperatura promedio se ha incrementado drásticamente, llevando a un balance de 2.680 muertes desde el 15 de mayo, casi el doble de las ocurridas en el mismo periodo del año 2025. Entre estas se cuentan seis fallecimientos por golpe de calor en Andalucía.
Las autoridades advierten que el aumento de las temperaturas es un fenómeno creciente, vinculado al cambio climático, y que se prevé que el verano de 2026 también sea extremadamente caluroso, similar al registrado el año anterior, que ya fue considerado el más caliente desde que se realizan mediciones.
Paralelamente, el país enfrenta una crisis de incendios forestales, exacerbada por las condiciones climáticas. El Gobierno ha declarado una emergencia nacional debido a varios incendios en la meseta central, los cuales han requerido la evacuación de más de 20.000 ciudadanos. El incendio más significativo ha sido en La Mierla, en Guadalajara, que ha arrasado con aproximadamente 35.000 hectáreas y ha forzado el desalojo de numerosas comunidades.
Los focos de incendio han movilizado a los equipos de emergencia, quienes luchan por controlar la situación en diferentes regiones, incluyendo Toledo y parte de la Comunidad de Madrid. La propagación de los incendios en estos sectores plantea una preocupación constante, ya que las condiciones secas y calurosas del verano propician un entorno propicio para el fuego.
En este contexto, las autoridades instan a la ciudadanía a mantener la precaución y seguir las recomendaciones de seguridad. La combinación del riesgo de incendios y las altas temperaturas anticipa un escenario complejamente desafiante para la población española en los días próximos, resaltando la necesidad urgente de abordar la crisis climática y sus impactos en la salud y el bienestar general.