Emoción al ver a su hija practicar esquí adaptado en Cerro Catedral
El esquí adaptado se ha convertido en una valiosa herramienta inclusiva en Cerro Catedral, permitiendo a alumnos con discapacidad disfrutar de la nieve. Esta iniciativa se lleva a cabo mediante un programa escolar con el acompañamiento de instructores especializados que promueven la inclusión y el disfrute en la montaña.

En el Cerro Catedral, el esquí adaptado ha cobrado gran relevancia, especialmente entre los estudiantes de la Escuela Especial 6 de Bariloche. Este año, a diferencia del anterior donde la falta de nieve limitó las actividades, los alumnos pudieron disfrutar plenamente de la experiencia de esquiar en un entorno de montaña. La apertura de esta actividad no solo aporta diversión, sino que también enriquece la rutina diaria de los participantes, como destacó Ana Paula Oyarzo, profesora de educación física.
El programa entendió la importancia de brindar una experiencia positiva a los estudiantes. En total, siete alumnos, de los cuales dos tienen discapacidades motrices y el resto presenta diferentes dificultades cognitivas, participaron en las clases, acompañados por sus docentes y guiados por instructores de esquí adaptado. En este contexto, Luz y Leila fueron algunas de las alumnas que disfrutaron del esquí en sillas bi-esquí, una modalidad diseñada para asegurar la accesibilidad a la actividad.
Este año, la fundación Desafío Bariloche ha permitido que más de 300 personas con discapacidades motrices o cognitivas experimenten el esquí. Las actividades, que se desarrollan principalmente en el Play Park y la aerosilla Ciprés, se enfocan en el disfrute y la inclusión, creando un espacio donde "la montaña es familia", como lo expresó María Josefina Franco, instructora de la fundación.
La inclusión en actividades de esquí adaptado ha sido un avance significativo, con un crecimiento en la participación de alumnos y un mayor interés en los entrenamientos de instructores, como lo indicó Francisca Bonacalza. Este programa busca formar profesionales capacitados en distintas técnicas de esquí adaptado, incluyendo bi-esquí y mono esquí, garantizando así un aprendizaje adecuado y placentero para sus alumnos.
Un caso conmovedor fue el de Baltasar, un niño con síndrome de down, quien se mostró entusiasta durante sus prácticas en la nieve. Su segunda experiencia en el esquí demuestra que este tipo de actividades no solo generan diversión, sino que también fortalecen la autoestima y la confianza en los niños, permitiéndoles disfrutar del entorno montañoso de una manera inclusiva.
La iniciativa de esquí adaptado en Cerro Catedral resalta la importancia de promover accesibilidad y disfrute en actividades recreativas para todos. La combinación de educación, inclusión y experiencia al aire libre ofrece a los jóvenes con discapacidad la oportunidad de vivir momentos inolvidables, demostrando que la nieve y la montaña son para todos.
En el futuro, se espera seguir ampliando el alcance de esta actividad, con la intención de alcanzar más escuelas y alumnos, promoviendo un ambiente inclusivo y enriquecedor para la comunidad.