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Emprendedores neuquinos crean saunas caseras con piedras volcánicas

Emilia Brissio y Andrés Frías, jóvenes neuquinos, han lanzado un emprendimiento para fabricar saunas domésticas utilizando piedras volcánicas. Gracias a un crédito provincial, han podido establecer su taller y comenzar la producción de estos espacios de bienestar.

Por Rosana Rins4 min de lectura
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Emprendedores neuquinos crean saunas caseras con piedras volcánicas

Emilia Brissio, arquitecta, y Andrés Frías, artista, han desarrollado un proyecto poco convencional en Neuquén: la construcción de saunas para hogares. La dupla, que comparte un interés por las termas y los circuitos hídricos, se preguntó por qué disfrutar de la experiencia de una sauna debería limitarse a salidas o vacaciones, lo que los llevó a concebir su emprendimiento, Somos Sauna.

El proyecto comenzó a tomar forma en Plottier, donde decidieron transformar su idea en una realidad. Durante años, sus viajes a diferentes termas y circuitos hídricos les brindaron la inspiración necesaria para crear un espacio de bienestar accesible en el hogar, lo que culminó en su propuesta de saunas secas fabricadas con piedras volcánicas. La pareja se unió no solo en el amor, sino también en su pasión por el diseño y la creación.

El reto de emprender no fue fácil para ellos. No obstante, la situación cambió con la aparición del programa Proyecta Futuro, destinado a jóvenes emprendedores de entre 18 y 35 años. A través de este programa, logran acceder a un crédito de 26 millones de pesos, lo que les brindó el impulso necesario para avanzar con su idea.

Con los fondos obtenidos, en un mes acondicionaron un taller en el aserradero familiar de Andrés, un lugar propicio para la producción dado que permite el acceso a madera, uno de los materiales clave para sus saunas. Empezaron las obras para ajustar instalaciones eléctricas y sanitarias, organizar el espacio y adquirir herramientas necesarias para la producción.

Además, incorporaron personal para facilitar la fabricación de los primeros prototipos. Esta experiencia ha sido un desafío que ha implicado mucho trabajo, pero también una inmensa satisfacción al ver cómo su idea se convierte en un emprendimiento tangible. Sin dudas, la conexión con la naturaleza y el bienestar son los pilares de su proyecto, que ofrece un refugio personal tanto para ellos como para sus futuros clientes.

Con esta iniciativa, Emilia y Andrés aportan una opción interesante al mercado de bienestar en la Patagonia, donde el clima y la geografía favorecen actividades que promueven la salud y la relajación. La producción de estas saunas no solo busca satisfacer una necesidad local, sino que también representa un paso adelante en el desarrollo del emprendimiento juvenil en la región.

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