Empresarios de Argentina ven complicado el consumo y alertan por contrabando
El 62° Coloquio de IDEA dejó entrever el pesimismo de empresarios argentinos ante el consumo en declive y el impacto del contrabando. Con una caída significativa en la venta de bienes, las perspectivas económicas parecen sombrías.

Durante el 62° Coloquio de IDEA, empresarios argentinos se mostraron cautelosos frente a la situación económica del país, especialmente de cara al último trimestre del año. Las expectativas de una posible recuperación en el consumo se han visto frustradas, exacerbando la incertidumbre en un contexto económico ya delicado.
Según los últimos datos, el consumo masivo registró una caída interanual del 1,5% en agosto, y un descenso del 0,7% en comparación con julio. En los primeros ocho meses del año, el consumo acumuló una baja del 2,7%, afectando notablemente a las cadenas de supermercados, que experimentaron una caída del 3,3%. Aunque el comercio electrónico sigue al alza, con un crecimiento del 36,9% interanual, este incremento no es suficiente para contrarrestar las pérdidas en los canales de venta tradicionales.
La caída en el consumo también está vinculada al elevado nivel de endeudamiento de las familias, que se refleja en el incremento de la morosidad. Según el Banco Central, la tasa de irregularidad en los créditos familiares alcanzó el 12,9% en julio, más del doble que el 5,6% registrado un año atrás. Fuera del ámbito bancario, la situación es aún más complicada, con una irregularidad del 26,9% en los proveedores de crédito no financiero.
Otro aspecto que preocupa a los empresarios es la expansión del contrabando, que ha comenzado a afectar fuertemente a las marcas establecidas. Ana Vainman, directora de AFARTE, señaló que se estima que uno de cada tres celulares vendidos en el país ingresa de manera ilegal. Esta situación ha llevado a un incremento en la competencia desleal, puesto que las empresas formales deben lidiar con cargas impositivas y regulatorias que no afectan a sus competidores informales.
Un estudio de la consultora MAP indica que, durante 2026, el contrabando podría provocar una pérdida fiscal cercana a 3.000 millones de dólares y afectar a aproximadamente 11.000 puestos de trabajo. El fenómeno del comercio ilegal, además de impactar en las ventas de productos genuinos, se convierte en un desafío adicional para las empresas que operan dentro del marco legal.
Las discusiones del Coloquio reflejan un clima de preocupación sobre la salud económica del país, donde se estima que casi la mitad de la economía opera bajo alguna forma de informalidad. Esto pone de manifiesto la necesidad de abordar estos problemas estructurales para estabilizar la economía y promover un entorno más equitativo para todas las empresas.