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Empresas chinas redefinen la industria automotriz en España

La entrada de Geely a la fábrica de Almussafes, junto con otras firmas chinas, transforma el panorama automotriz en España, especialmente en el sector de vehículos eléctricos.

Por Newsroom Infobae5 min de lectura
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Empresas chinas redefinen la industria automotriz en España

La reciente entrada de Geely en la planta de Almussafes, Valencia, es emblemática del creciente interés de las automotrices chinas en el mercado español. A través de una alianza con Ford, la compañía china se hará con un 34% de la nueva sociedad que gestionará la fábrica, comprometida a invertir 221 millones de euros. Esta asociación pone de manifiesto cómo las marcas asiáticas están mudando el tradicional mapa del automóvil español, que antes estaba dominado por marcas como Ford, Seat y Renault.

Las firmas chinas, como Chery y SAIC, están obteniendo una mayor cuota de mercado en Europa, especialmente en el segmento de vehículos eléctricos, categoría en la que han encontrado estrategias para sortear los aranceles impuestos por la Unión Europea, que pueden alcanzar hasta el 35%. Al realizar ensamblajes y fabricaciones directamente en España, estas empresas logran evitar algunos de estos aranceles, permitiéndoles ser más competitivas.

En términos de producción, se ha proyectado que la nueva sociedad entre Geely y Ford comenzará a fabricar cinco modelos, incluyendo tres nuevos que se sumarán al Kuga y al futuro Bronco, planeándose un incremento de la plantilla como resultado de este crecimiento. Por su parte, Ebro Motors Group y Chery están colaborando para reactivar la producción en la antigua planta de Nissan en Barcelona, la cual había estado inactiva, mostrando otra cara de cómo los capitales chinos están llevando a cabo una reconfiguración de la industria automotriz en el país.

Adicionalmente, el grupo SAIC también ha anunciado su intención de establecer un centro industrial en Ferrol, Galicia, que se centrará en la producción de vehículos eléctricos con una inversión de 200 millones de euros. Esta planta generará aproximadamente 2.300 empleos, un claro ejemplo de cómo la llegada de las empresas chinas puede resultar en beneficios socioeconómicos locales.

Por otro lado, Leapmotor se prepara para iniciar su producción en masa de SUV en Zaragoza, además de haber establecido una nueva planta de ensamblaje de baterías en la misma provincia, lo cual también contribuirá al crecimiento del sector de vehículos eléctricos en el país.

Esta dinámica creciente de las firmas automotrices chinas no solo redefine el mercado español, sino que también establece un precedente para futuros desarrollos en Europa donde la transición hacia una movilidad más sostenible es una prioridad. Con nuevos centros de producción y colaboraciones estratégicas, la industria automovilística en España se encuentra en un proceso de evolución significativa, donde los actores chinos están comenzando a jugar un papel crucial.

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