Encuentran sin vida a una mujer de 32 años en Río Grande, que estaba desaparecida
La ciudad de Río Grande enfrenta una profunda conmoción tras el hallazgo del cuerpo de Estela Acosta, de 32 años, quien había sido reportada como desaparecida desde el lunes por la noche.

La ciudad de Río Grande, en Tierra del Fuego, se encuentra en estado de conmoción desde el hallazgo del cuerpo de Estela Acosta, una mujer de 32 años, que había sido reportada como desaparecida. La búsqueda comenzó cuando dejó su casa el lunes por la noche y, al no regresar, sus seres queridos informaron a las autoridades, dando inicio a un operativo que movilizó a familiares, amigos y vecinos durante casi 24 horas.
El cuerpo fue encontrado el martes por la tarde en una excavación en la playa, entre las calles Chawr y Pasaje Lauja, por un grupo de personas que navegaba por la zona. Tras el aviso a la Policía, un considerable despliegue de efectivos se dirigió al lugar para preservar la escena y comenzar las pericias necesarias.
Efectivos de la Comisaría Cuarta junto con personal especializado peritaron el área y, poco después, se confirmó que el cuerpo pertenecía a Estela Acosta. Siguiendo los protocolos, el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para llevar a cabo una autopsia que permita esclarecer las circunstancias de su fallecimiento. El caso está bajo la jurisdicción del juez Raúl Sahade, quien se presentó en el lugar para supervisar las actuaciones.
Estela Acosta era originaria de Misiones y había residido en Caleta Olivia antes de decidir establecerse en Río Grande, donde vivía con su pareja desde hace un mes. Su desaparición generó una rápida movilización de su círculo cercano, quienes utilizaron las redes sociales para comunicar su situación y colaborar con la búsqueda. La denuncia ante la policía se realizó pocas horas después de su desaparición.
Hasta el momento, la investigación no ha encontrado evidencias claras de homicidio o muerte violenta, aunque los investigadores continúan intentando reconstruir las últimas horas de Acosta para entender cómo llegó al lugar donde se encontró su cuerpo. La autopsia será crucial para determinar la causa de la muerte y avanzar con la pesquisa, ya que las circunstancias que llevaron a esta tragedia permanecen inciertas.
Este suceso ha dejado una profunda huella en la comunidad de Río Grande, un espacio donde los lazos familiares y comunitarios son intensos. La población espera respuestas sobre lo ocurrido mientras las autoridades trabajan en la investigación, marcando un momento trágico para una región ya afectada por desafíos sociales y económicos.