Equipos de perforación de CGC llegan a Santa Cruz para reactivar el sector
Un nuevo equipo perforador de CGC ha llegado a Santa Cruz, específicamente a las áreas de Tres Picos y Cañadón León. Esta incorporación se da en un contexto de reactivación del sector petrolero, que busca generar empleo y recuperar la actividad en la cuenca.

Este viernes, un equipo de perforación de la empresa CGC ingresó a la provincia de Santa Cruz, transportado en varios camiones. Los trabajos se llevarán a cabo en las áreas de Tres Picos y Cañadón León, donde se espera que la reactivación de estas perforaciones traiga consigo un aumento en la actividad laboral para el sector petrolero en la región.
La llegada del equipo se presenta como un resultado de las gestiones realizadas por el Sindicato del Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables (SIGPER). Su secretario general, Rafael Güenchenen, mantuvo una agenda de reuniones con el empresario Hugo Eurnekian para alcanzar este acuerdo, lo que promete generar continuidad laboral para trabajadores que habían estado sin actividad durante más de un año.
Desde el sindicato, se celebró la posibilidad de recuperar el ritmo de trabajo, destacando el esfuerzo de los obreros y la conducción del gremio para mantener operaciones en medio de un contexto de incertidumbre y baja actividad. Se llevaron a cabo discusiones sobre procesos operativos, mantenimiento de puestos laborales y eficiencia en los pozos, todo con el fin de demostrar la capacidad productiva de Santa Cruz.
La llegada del perforador se considera un paso significativo para revitalizar la cuenca petrolera local, crucial para la economía regional. Los representantes del sindicato afirmaron que el operativo no solo implica la llegada de un equipo, sino también una esperanza de más trabajos para los trabajadores del lugar y un incremento en la producción en los yacimientos.
Para el sector, la recuperación de la actividad petrolera en Santa Cruz dependerá de acciones concretas y de un compromiso por parte de las operadoras de invertir y colaborar con la fuerza laboral local. La expectativa es que, con el nuevo equipo, se concrete una fase de crecimiento, que no solo beneficie a las empresas, sino que también mejore la situación laboral de todos los involucrados en la industria.
Este avance se inscribe dentro de un marco más amplio donde la industria energética de la Patagonia enfrenta desafíos y oportunidades, y resalta la importancia de mantener un equilibrio entre la producción y el bienestar de las comunidades locales. El futuro de la cuenca se definirá en función de la capacidad de las empresas para comprometerse con la región y aportar a su desarrollo.