Escalamiento de tensiones entre EE. UU. y China por Vaca Muerta
Las tensiones entre Estados Unidos y China por la inversión en Vaca Muerta aumentaron tras las recientes declaraciones del embajador estadounidense, que fueron respondidas con firmeza desde la embajada china en Argentina. Este conflicto resalta la complejidad de la geopolítica en torno a los recursos energéticos en la región.

El intercambio de reproches entre Estados Unidos y China sobre la inversión en Vaca Muerta se intensificó recientemente tras las declaraciones del embajador estadounidense, Peter Lamelas, en el AmCham Energy Forum. El diplomático acusó a empresas chinas, como Huawei, de representar una amenaza para la seguridad nacional de EE. UU. al supuestamente estar obligadas a compartir datos con el gobierno chino. Estas afirmaciones llevaron a una respuesta contundente de la embajada china en Argentina, que calificó los comentarios de "calumnias infundadas" y criticó al embajador por tratar de generalizar cuestiones de seguridad nacional.
Lamelas expuso que la presencia de empresas de tecnología chinas en proyectos energéticos argentinos, como Vaca Muerta, puede disuadir la inversión de compañías estadounidenses. En este contexto, la embajada china defendió a Huawei, describiéndola como una firma de ciberseguridad confiable y destacando su compromiso con estándares de seguridad de datos. Afirmaron que su gobierno nunca ha solicitado a las empresas chinas que compartan información con el Estado.
El comunicado de la embajada china también dio un giro hacia la política estadounidense, argumentando que las actitudes del país del norte son un reflejo de una "mentalidad de guerra fría". En este sentido, se criticó la imposición de restricciones que afectan a los mercados y se defendió la autonomía de Argentina para decidir con quién establecer asociaciones económicas. Desde la perspectiva de Pekín, es necesario fomentar un ambiente de inversión abierto y evitar proteccionismos que, a largo plazo, no benefician a la economía estadounidense ni a los intereses del país anfitrión.
Además, este no es el primer cruce diplomático entre ambos países en el tema. En ocasiones anteriores, la embajada china ya había manifestado su desacuerdo con los comentarios de Lamelas, sugiriendo que su enfoque se asemeja a prácticas hegemónicas que van en contra de las políticas de apertura económica que busca Argentina. En consonancia con esto, la cooperativa CALF reafirmó su independencia y la intención de elegir los mejores oferentes para su desarrollo tecnológico, a pesar de la presión del entorno político internacional.
Este conflicto entre las dos potencias, en un contexto donde Vaca Muerta se perfila como un recurso estratégico para Argentina, pone de manifiesto las complejidades de la geoestrategia en torno a los recursos energéticos y cómo estas tensiones pueden influir en las decisiones de inversión en el país.