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Estado actual del río Neuquén y manejo de embalses

La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) informa sobre el caudal actual del río Neuquén y las medidas tomadas para manejar los embalses debido a las recientes lluvias. Actualmente, el caudal oscila entre 500 y 550 m³/s, y se busca no superar los 600 m³/s para evitar crecidas extraordinarias.

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Estado actual del río Neuquén y manejo de embalses

La situación actual del río Neuquén es objeto de monitoreo constante por parte de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), que ha registrado un caudal entre 500 y 550 metros cúbicos por segundo. Este registro está condicionado por las intensas lluvias ocurridas en la región cordillerana, que han aumentado los aportes de agua a las cuencas.

Horacio Collado, secretario técnico de la AIC, explicó que el organismo ha establecido el límite de 600 m³/s como referencia para prevenir desbordes, un umbral crítico para las provincias que dependen de este recurso hídrico. Las recientes lluvias, acompañadas por una saturación del suelo, han exigido ajustes en la operación de los embalses, siendo El Chocón el principal regulador de caudales del río.

El riesgo de crecidas extraordinarias se vuelve una preocupación notable, dado que el río no cuenta con múltiples embalses para gestionar las variaciones del caudal. A pesar de ello, se han implementado estrategias de manejo que permiten reservar adecuadamente capacidad en los embalses, preparándose para picos de crecida, que aunque posibles, suelen ser de corta duración y dependerán de las condiciones meteorológicas y los aportes hídricos de cada temporada.

Collado subrayó la importancia de la recuperación de los embalses después de un prolongado periodo de sequía que persistió hasta mediados de julio. Desde entonces, una combinación de lluvias y nevadas ha permitido un incremento notable en los niveles de almacenamiento, lo cual se considera un factor positivo para la disponibilidad de agua en próximos ciclos.

La AIC resaltó que la fluctuación entre ciclos húmedos y secos forma parte de la variabilidad climática de la región. Aunque fenómenos como El Niño contribuyen a los aumentos de precipitaciones, es fundamental analizar cada cuenca y sus particularidades para entender el comportamiento del agua y las crecidas.

En conclusión, la AIC mantiene una vigilancia activa del río Neuquén, adaptando sus estrategias ante el aumento del caudal y buscando mitigar riesgos de crecidas, lo que será clave para el manejo hídrico en la región en el futuro próximo.

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