Estafas en redes: un vecino de Cutral Co recupera dinero tras un fraude bancario
Un vecino de Cutral Co enfrentó una estafa al intentar vender un mueble en redes sociales y logró que su banco anulara un préstamo fraudulento. La Justicia consideró que el banco tenía responsabilidad en la falta de seguridad que permitió el acceso no autorizado a su cuenta.

En marzo de 2021, un vecino de Cutral Co intentó vender un mueble en una red social, lo que lo llevó a convertirse en víctima de una estafa. Tras publicar el anuncio, un desconocido se comunicó para mostrar interés en la compra y le sugirió que se dirigiera a un cajero automático, indicándole que realizaría el pago desde una cuenta empresarial. El hombre, siguiendo las instrucciones del supuesto comprador, terminó generando credenciales y un código token, lo que permitió el acceso a su cuenta desde otra ubicación.
Poco después de finalizar la comunicación, el hombre se dio cuenta de que habían extraído dinero de su cuenta y que, además, se había gestionado un préstamo a su nombre. En el juicio que siguió, se presentó evidencia informática que permitió reconstruir la secuencia de operaciones: en un lapso de diez minutos se realizaron 21 movimientos financieros, incluyendo transferencias y la obtención del préstamo.
La investigación reveló que las operaciones se realizaron desde un dispositivo en Córdoba, a pesar de que el cliente había generado las credenciales en Cutral Co. El juez Eduardo Richter apuntó a que el comportamiento de la cuenta era inusual y no coincidía con la actividad normal del usuario. En sus declaraciones, resaltó la rapidez inusual en la que se llevaron a cabo los movimientos, sugiriendo que no podían haber sido realizados por la misma persona.
El banco involucrado, sin embargo, rechazó la demanda, argumentando que todas las operaciones se ejecutaron con las credenciales correctas y responsabilizando al cliente por haber facilitado información sensible a un extraño. Defendieron sus protocolos de seguridad, afirmando que, aunque sus sistemas eran adecuados, siempre existían riesgos asociados con el uso de tecnologías, como el phishing, donde los usuarios son engañados para entregar datos personales.
A pesar de la defensa del banco, el juez concluyó que la entidad tenía la obligación de garantizar la seguridad en las transacciones de sus clientes. En su fallo, destacó la importancia de implementar medidas de seguridad más robustas, como el uso de herramientas de doble autenticación y educación continua para prevenir casos similares, dado el aumento de los delitos cibernéticos en la región.
Este caso pone de relieve la creciente preocupación en Neuquén, y la Patagonia en general, respecto a la seguridad en el uso de tecnologías digitales y la necesidad de una mayor protección para los consumidores, así como la responsabilidad de las entidades bancarias en la protección de sus usuarios ante fraudes. La resolución de este caso sentará un precedente para futuras denuncias de fraude bancario en la provincia.