Estatales en Argentina: la pérdida del poder adquisitivo supera el 30%
Según un informe del Observatorio del Salario de ATE, los trabajadores estatales han sufrido una pérdida de poder adquisitivo que supera el 30% desde la asunción de Javier Milei. Esta situación se ve agravada por un alto nivel de endeudamiento y precarización laboral en el sector.

Un reciente informe del Observatorio del Salario de ATE INDEC revela que los trabajadores estatales en Argentina están atravesando una grave crisis de poder adquisitivo. Según el estudio, la pérdida de poder adquisitivo ha superado el 30% desde que Javier Milei asumió la presidencia. Esta situación ha llevado a muchas familias a incurrir en deudas para poder cubrir sus necesidades básicas, generando un mayor deterioro social en el contexto actual.
En julio de 2026, el estudio determinó que el salario mínimo necesario para una familia tipo argentina, compuesta por dos adultos y dos hijos en edad escolar, sería de aproximadamente $2.558.677. De este total, cerca de $876.365 se requerirían solo para alimentación. Sin embargo, el salario promedio recibido por los estatales llega a solo $756.396, lo que indica una drástica reducción del poder de compra de más del 57% en comparación a los niveles de 2015.
Raúl Llaneza, Secretario General de la Junta Interna de ATE en el INDEC, destacó que el continuo aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que se ubicó en un 2,1% solo en julio, contribuye a la situación crítica. Durante los primeros siete meses del año, la inflación acumuló un 19,3%, lo que obliga a las familias a recurrir al uso del crédito para poder hacer frente a sus gastos cotidianos, un fenómeno que se ha acentuado en los últimos años.
El informe también arrojó luz sobre la precariedad laboral en el sector público, indicando que la informalidad laboral alcanza un alarmante 44,2%. La falta de concursos periódicos para dotar a los puestos de trabajo de mayor estabilidad es otro factor que continúa incrementando la inestabilidad laboral en el país. Desde la Junta de ATE, se insta a que el organismo mantenga su independencia y que se encuentre al margen de cualquier influencia gubernamental para preservar su credibilidad.
Asimismo, Llaneza subrayó el impacto del discurso oficial, que busca culpar a las familias por su situación de endeudamiento, cuando en realidad es el sistema económico y los salarios insuficientes los que están detrás de esta problemática. La conclusión es clara: existe una necesidad urgente de ajustes salariales que, para recuperar el poder adquisitivo previo a noviembre de 2023, deberían ser del orden del 42%.