Estrategia del SMN ante El Niño: dar tiempo para decidir y actuar
Pedro Di Nezio, director del Servicio Meteorológico Nacional, se centra en la gestión de las alertas por El Niño, que han sido inusuales en la región. Su objetivo es optimizar los recursos del SMN para mejorar la toma de decisiones ante fenómenos climáticos extremos.

Pedro Di Nezio, director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), destacó la gravedad y rareza de las recientes alertas rojas emitidas en las provincias de Río Negro y Neuquén. Desde su designación en agosto, y con un bagaje de estudios en meteorología y oceanografía adquiridos en Estados Unidos, Di Nezio ha enfocado sus esfuerzos en entender el fenómeno de El Niño y sus implicancias en el clima de la Patagonia.
Las alarmas rojas, dos en un breve lapso de dos meses, marcan una tendencia preocupante que Di Nezio vincula a las condiciones climáticas extremas desencadenadas por El Niño. “Es muy inusual que ocurran dos alertas rojas en tan corto tiempo”, señaló, enfatizando que mientras aún es pronto para establecer un vínculo definitivo, las señales acumuladas apuntan a un patrón que debe ser monitoreado.
A lo largo de su gestión, Di Nezio ha puesto en práctica una estrategia de modernización en el SMN, buscando promover nuevas liderazgos y un enfoque más práctico en el uso del conocimiento meteorológico. Esta iniciativa incluye la renovación de direcciones en el organismo y un impulso hacia la formación de equipos especializados que puedan responder adecuadamente ante situaciones de emergencia climática.
El fenómeno de El Niño, caracterizado por el calentamiento anómalo del océano Pacífico, influye no solo en las temperaturas, sino también en el régimen de lluvias que afecta a la Patagonia y otras regiones del país. En el caso de la Patagonia, las condiciones invernales recientes se han visto alteradas, lo cual podría traducirse en patrones de sequías o precipitaciones inusuales.
La capacidad de respuesta del SMN se traduce en la emisión de datos precisos que permiten a las autoridades y a la población en general prepararse para los efectos de estos fenómenos. Di Nezio subrayó ejemplos concretos sobre cómo la información meteorológica se puede utilizar para tomar decisiones preventivas, como en la adaptación de infraestructuras ante crecidas de ríos o la coordinación de acciones en eventos climáticos extremos.
De cara al futuro, el SMN se enfocará en seguir estudiando las implicancias de El Niño y en mejorar su capacidad de respuesta ante alertas climáticas. El compromiso de Di Nezio por fortalecer los recursos del organismo refleja la creciente necesidad de tener estructuras eficientes que enfrenten los efectos del cambio climático, un fenómeno que resulta cada vez más relevante para las comunidades patagónicas.
Con su dirección, el SMN no solo espera mitigar los efectos negativos de El Niño, sino también optimizar su labor para prever y comunicar a la población sobre las inclemencias del tiempo, ofreciendo así un importante respaldo en la toma de decisiones ante posibles desastres naturales.