Estrategias sostenibles: el impacto positivo como motor de cambio
Edda Li Puma, fundadora de SustentADN, expone la necesidad de implementar estrategias sostenibles que generen un impacto positivo en los ámbitos ambiental, social y económico. Además, enfatiza la importancia de la comunicación responsable para evitar el greenwashing y fomentar la transparencia en las acciones de sostenibilidad corporativa.

Edda Li Puma, comunicadora social y fundadora de SustentADN, subraya que adoptar prácticas sostenibles no debe conceptuarse como una acción altruista, sino como una estrategia integral que aporta un impacto triple: ambiental, social y económico. Esta visión destaca la importancia de establecer acciones medibles y comunicarlas de manera responsable, evitando el fenómeno conocido como "greenwashing".
Desde su inicio en 2010, SustentADN se ha dedicado a apoyar a empresas, municipios y ONGs en la creación e implementación de estrategias de sostenibilidad. Con un repertorio de profesionales en diversas áreas, la agencia busca fomentar el liderazgo responsable en el ámbito corporativo y más allá. Li Puma, quien ha trabajado con reconocidas compañías como Coca-Cola y Citibank, señala que sus experiencias como consultora en el Banco Mundial le permitieron profundizar en la sostenibilidad y aumentar su influencia en múltiples proyectos.
Li Puma expresa que la clave para evitar el greenwashing reside en la necesidad de presentar programas sostenibles con evidencia concreta. La falta de datos verificables abre la puerta a la desinformación, lo que puede afectar la credibilidad de las iniciativas. Por este motivo, subraya que es crucial comunicar los logros con transparencia y sustentarlos con información que pueda ser validada.
Una de las herramientas más efectivas para evaluar y comunicar los impactos de sostenibilidad son los Estándares GRI (Global Reporting Initiative), ampliamente utilizados para la elaboración de informes ESG (Ambiental, Social y Gobernanza). Estos criterios no financieros ayudan a las organizaciones a gestionar sus riesgos e impactos, contribuyendo así a su rendimiento y valor a largo plazo.
La implementación de estos estándares ayuda a las empresas a estructurar sus acciones y facilitar su transformación en entidades verdaderamente sostenibles. La directora de SustentADN enfatiza que no solo se trata de medir el impacto, sino de garantizar que los beneficios perduren en el tiempo, por lo que la planificación y el seguimiento se vuelven esenciales en estos procesos.
El enfoque propuesto por Li Puma no solo tiene implicaciones éticas, sino que también apunta a la creación de un entorno más saludable y justo para las futuras generaciones. En un momento donde la sostenibilidad se ha vuelto un requisito en el ámbito empresarial, promover estos cambios se vuelve imperativo para contribuir a un futuro más responsable.