Estudiante de Cali denuncia acoso y busca protección legal
Una estudiante de Cali ha denunciado un caso de acoso que ha durado varios meses, originado después de una cita casual. La joven ha recurrido a la Policía para detener el hostigamiento y ha obtenido una medida de protección.

Dahiana, una joven universitaria de Cali, Colombia, ha denunciado un caso de acoso por parte de un hombre, identificado como Juan Camilo García. Según su relato, el hostigamiento comenzó tras un encuentro casual a principios del año 2026. A pesar de que no hubo una relación formal, el acosador comenzó a seguirla en su universidad y en su trabajo, así como en el edificio donde reside. La situación se ha prolongado por seis meses, afectando profundamente su vida cotidiana.
La joven comentó que, a pesar de haberlo bloqueado en varias plataformas de redes sociales, el hombre encontró formas de contactarla a través de correos electrónicos. En uno de esos mensajes, García expresó su deseo de verla, indicando que había estado merodeando su casa y observando su moto. Este tipo de acercamientos han incrementado el temor de la joven, quien también mencionó que el sujeto llegó a buscar objetos en la basura del edificio en que vive, creyendo que alguno de ellos podría ser de ella.
La agresión no solo se limita a comunicaciones digitales; el acosador ha estado presente en su entorno físico. En consecuencia, Dahiana tuvo que recurrir a las autoridades para que se tomaran medidas al respecto. La intervención de la Policía resultó en la detención temporal del hombre, aunque esta situación no logró frenar el acoso constante. En declaraciones a los medios, la joven subrayó que existe una medida de protección que no ha sido respetada por el denunciado.
El caso de Dahiana no es aislado. Otra mujer también ha denunciado haber sido acosada por el mismo individuo, indicando que su experiencia de hostigamiento se extendió durante más de dos años tras el término de una relación sentimental. Esto pone de manifiesto un patrón de comportamiento violento que podría representar un riesgo mayor para otras potenciales víctimas.
Las reacciones de la comunidad y las autoridades resaltan la importancia de abordar el acoso y la violencia contra las mujeres de manera más efectiva. El caso ha generado conciencia sobre la necesidad de proteger a las víctimas, así como sobre la urgencia de implementar mecanismos legales que frenen este tipo de hostigamientos.
Este tipo de situaciones son preocupantes y exigen una respuesta inmediata y contundente de las instituciones, así como un cambio en la cultura que permita a las mujeres vivir sin miedo. Hasta ahora, la joven sigue en alerta y continúa buscando apoyo, mientras que su caso avanza en el sistema judicial.