Estudio advierte sobre el riesgo de autoritarismo digital por avance tecnológico de China
Un análisis reciente señala que la creciente dependencia global de la tecnología china podría propiciar un autoritarismo digital, en un contexto competitivo con Estados Unidos y Rusia.
Un informe elaborado por el Centro de Estudios en Ciberentornos y Sociedad Digital pone en relieve el riesgo que representa la creciente dependencia mundial de la tecnología china, sugiriendo que esta situación podría resultar en la exportación de dinámicas de autoritarismo digital. En la actualidad, tanto Estados Unidos como China son líderes en infraestructura tecnológica global, mientras que Rusia también busca influir en las normas del orden digital internacional.
El informe titulado “Infraestructura crítica y ciberpoder: el nuevo mapa de influencia internacional” ilustra cómo las Big Tech, ya sean de capitales de USA o China, operan bajo modelos de gobernanza divergentes. Las empresas estadounidenses, como Google y Amazon, promueven valores democráticos y fomentan una mayor interdependencia global. En contraste, las chinas, como Alibaba y Tencent, propagan un control estatal que puede amenazar derechos digitales.
Desde su integración a la Organización Mundial del Comercio, China ha incrementado significativamente su participación en el comercio global de tecnologías de la información y las comunicaciones, con un aumento aproximado del 50% en la dependencia de diversos países hacia sus productos tecnológicos entre 2000 y 2019. Este fenómeno se ha asociado al descenso de la influencia en manufactura de Estados Unidos, aunque su dominio en software y servicios digitales continúa firme.
El análisis establece una estructura tecnológica bipolar donde Estados Unidos y China tienen un control significativo tanto en el ámbito militar como en la regulación de grandes plataformas digitales. Rusia aparece como una ciberpotencia que busca modificar las reglas del juego en el ámbito digital global, mientras que otros países, entre ellos Reino Unido y Australia, poseen una influencia menor y se encuentran atados a las decisiones de las potencias más grandes.
Además, el informe destaca que en un grupo de países, como México y Brasil, existe una dependencia dual tanto de Estados Unidos como de China, lo que complica su desenganche de este sistema global. Sin embargo, naciones como Corea del Sur y Taiwán gozan de una mayor autonomía moderada gracias a su robusta capacidad industrial en TIC.
Finalmente, se subraya la importancia de los cables submarinos, que son cruciales para el funcionamiento de internet, transportando el 99% del tráfico mundial y sosteniendo no solo las comunicaciones entre individuos, sino también operaciones económicas esenciales. Así, la interconexión digital se convierte en un pilar fundamental en el contexto geopolítico actual.