Evolución del mercado de servicios petroleros en Vaca Muerta
El mercado de servicios petroleros en Vaca Muerta ha experimentado una transformación notable en los últimos cuatro años, pasando de una situación de escasez a una sobreoferta. A pesar de que el 30% de la capacidad de bombeo permanece sin utilizar, los niveles de producción se mantienen gracias a mejoras en la eficiencia operativa y la automatización de procesos.

En un período de cuatro años, el mercado de servicios de Vaca Muerta, la formación shale más importante de Argentina, ha cambiado drásticamente, pasando de enfrentar crisis por falta de equipamiento a una situación donde el exceso de oferta es notable. Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage, mencionó que actualmente el 30% de la capacidad de bombeo en la región está sin utilizar, un cambio que refleja la evolución de las dinámicas operativas de la industria petrolera.
Durante julio de 2026, se completaron 2.010 etapas de fractura, cifra que, aunque representa el registro mensual más bajo del año, es un récord histórico para ese mes. Esto sugiere que, a pesar de la alta capacidad de equipos disponibles, la producción continúa su camino ascendente gracias a la implementación de tecnologías que optimizan el uso de los recursos, lo que permite a cada set de fractura realizar más etapas por mes sin necesidad de ampliar el número de equipos operativos.
La mejora en la eficiencia se vuelve evidente al comparar el panorama actual con el de 2022, cuando solo había ocho sets activos y se enfrentaba la urgencia de importar equipamiento para aumentar la producción. Ahora, las condiciones son tales que, incluso con equipos disponibles en desuso, el crecimiento de la actividad sigue avanzando.
Las proyecciones para 2027 indican que el número de etapas de fractura podría saltar a aproximadamente 39.000, un incremento del 39% desde las 28.000 estimadas para 2026. Este aumento planea incorporar 750 pozos adicionales a lo largo del año, estimando que el ritmo de fractura pasaría de 77 a 107 etapas por día, lo que llevará a la industria a realizar más de cien fracturas diarias de manera sostenida.
Este incremento en la actividad generaría un crecimiento significativo en la demanda de insumos, en especial de arena, cuyo consumo anual podría elevarse de 6,7 millones de toneladas a 9,4 millones, marcando un aumento de 2,6 millones de toneladas solo en un año. Si la capacidad de bombeo se mantiene constante, esta proyección permitiría absorber la capacidad ociosa, optimizando el uso de los recursos existentes.
Fucello también destacó que el crecimiento en Vaca Muerta ya no se mide únicamente en términos de cantidad de pozos o producción, sino en la capacidad física del sistema para realizar más de cien etapas diarias. Este aumento en la demanda de actividad implica mayores exigencias en el mantenimiento de equipos y logística, lo que plantea nuevos desafíos para las operadoras en la formación neuquina.