Exdirectivo de Techint admite pago de coimas a Roberto Baratta
Héctor Zabaleta, exdirectivo de Techint, compareció en los Tribunales de Comodoro Py, donde admitió haber entregado coimas a Roberto Baratta, cercanamente relacionado con el exministro Julio de Vido. Las transacciones, realizadas en 2008, suman entre 900.000 y un millón de dólares.

En el marco de la causa Cuadernos, Héctor Zabaleta, exdirectivo de la corporación Techint, brindó su testimonio en los Tribunales de Comodoro Py, donde reconoció haber realizado seis entregas de coimas a Roberto Baratta, quien fue el mano derecha del exministro de Planificación Julio de Vido. Durante su declaración, Zabaleta detalló que estas entregas ocurrieron en el año 2008 y que oscilaron entre los 600.000 y 700.000 pesos por vez, alcanzando un total que se estima entre 900.000 y un millón de dólares.
Zabaleta aclaró que las instrucciones sobre el monto total de las coimas provenían de su superior, quien le había indicado que debía aproximarse a la suma de un millón de dólares. Este caso se enmarca en un escándalo de corrupción que ha salpicado a varios altos funcionarios del gobierno anterior y que ha sido objeto de investigaciones en los últimos años por parte de la justicia argentina.
El testimonio de Zabaleta representa un hito significativo en este caso, que a lo largo del tiempo ha permitido el esclarecimiento de múltiples redes de corrupción en el sector de la construcción y otros rubros, donde empresas como Techint, una de las más prominentes de Argentina, jugaron un rol crítico en la entrega y recepción de sobornos. Las afirmaciones de Zabaleta también se producen en un contexto donde el país está revisando sus políticas de ética empresarial y la transparencia en los contratos públicos.
La revelación del exdirectivo puede tener repercusiones importantes no solo para Techint, sino para la percepción pública de la corrupción en el país. A medida que avanzan las investigaciones, se espera que más testimonios emergen, lo que podría detonar nuevas acciones legales. En este sentido, la causa Cuadernos sigue siendo un eje de atención tanto en la política como en la economía argentina.
Es evidente que estos acontecimientos impactan en el entorno empresarial, generando una presión sobre las prácticas corporativas y la necesidad de mejores regulaciones. Una mayor escrutinio también parece inevitable para las empresas que operan en la Patagonia y en toda Argentina, dada la complejidad de las relaciones públicas y los contratos gubernamentales que se gestionan en este contexto regional.
El futuro de estas investigaciones puede cambiar la forma en que se conciben los negocios en el país, especialmente aquellos que han estado relacionados con el gobierno en las últimas décadas. Las legislaciones y protocolos que surjan a raíz de la causa Cuadernos tendrán un efecto en cadena, cuyo alcance se percibirá a nivel nacional y regional en la Patagonia.