Exfuncionarias de ANMAT e INAME acusadas por muertes por fentanilo contaminado
La investigación sobre el fentanilo contaminado revela que las autoridades sanitarias conocían irregularidades en el laboratorio antes de las muertes vinculadas al medicamento. Las exfuncionarias de ANMAT e INAME, Agustina Bisio y Gabriela Mantecón Fumadó, fueron detenidas mientras se indaga su responsabilidad en el caso.

Una investigación judicial en curso ha puesto en el punto de mira a las exfuncionarias de la Agencia Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) por su vinculación con la circulación de fentanilo contaminado. La pesquisa ha revelado que las autoridades sanitarias estaban al tanto de las irregularidades en el laboratorio fabricante, HLB Pharma, antes de que se reportaran las primeras muertes relacionadas con la sustancia. A pesar de contar con informes que recomendaban detener la producción del fármaco, las ampollas continuaron distribuyéndose a droguerías y hospitales.
El proceso judicial ha comenzado a mostrar sus primeros resultados con la detención e indagatorias de Agustina Bisio, quien lideraba la ANMAT, y Gabriela Mantecón Fumadó, a cargo del INAME. La Justicia investiga las razones de la demora en la implementación de medidas para suspender la producción de fentanilo, a pesar de que para cuando se confirmó su vínculo con incidentes adversos, ya se habían registrado al menos 63 muertes.
Los elementos de prueba incluidos en la causa son variados e incluyen intercambios de mensajes entre las autoridades y documentación oficial que está siendo analizada para entender la cadena de decisión dentro de los organismos involucrados. Específicamente, se mencionan conversaciones que tuvieron lugar entre funcionarios y representantes del laboratorio antes de que se detectaran problemas de contaminación.
La cronología del escándalo se remonta a 2023, cuando se dieron las primeras señales de alerta sobre la presencia de un hongo en la planta. A pesar de las preocupaciones, la reacción inicial no fue la de bloquear actividades, sino buscar formas de lidiar con los problemas sin sancionar a la empresa. Un año después, las inspecciones revelaron graves irregularidades en las instalaciones de Laboratorios Ramayo, lo que dio lugar a recomendaciones para inhabilitar la planta y la producción.
Estas recomendación se intensificaron a principio de 2025, cuando se sugirió la prohibición inmediata de la producción y el retiro de los medicamentos contaminados que ya circulaban, justo en un período en que se seguían elaborando lotes afectados por la contaminación. Estos incidentes han suscitado un clamor renovado sobre la necesidad de mayor vigilancia en la producción farmacéutica, un punto crítico considerando que las decisiones en temas de salud pública inciden directamente en la vida de las personas.
A medida que avanza la investigación, se esperan nuevos desarrollos en los próximos días, mientras tanto, la comunidad sigue expectante ante los detalles que podrían esclarecer la situación de las autoridades y las responsabilidades en torno a esta crisis médica.