Expectativa por nevadas en Mendoza y Neuquén; el ganado en riesgo y camiones varados
Las autoridades de Mendoza y Neuquén emiten alertas por intensas nevadas que afectan la zona andina y generan preocupación por la situación del ganado. Más de tres mil camiones se encuentran varados y se establece un plan de asistencia para los productores rurales.

El comienzo de la temporada de nevadas en Mendoza y Neuquén trae consigo serias preocupaciones entre las autoridades y productores locales. En las últimas horas, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta por nevadas, que afecta especialmente a la cordillera mendocina y a diversas áreas de alta montaña en Neuquén. Esta situación se torna crítica, ya que se reportan más de tres mil camiones varados debido a las condiciones climáticas adversas.
Las autoridades también han expresado su alarma por el riesgo de mortandad del ganado en Neuquén, que ya llega al invierno en un estado de salud comprometido debido a factores climáticos previos, como la sequía. Este contexto ha reducido la disponibilidad de alimento para el ganado, aumentando el riesgo ante la llegada de las intensas nevadas. En este sentido, el secretario de Producción e Industria de Neuquén, Diego García Rambeaud, enfatizó la necesidad de monitorear esta situación, pues la combinación de sequía y nevadas podría resultar desastrosa para los productores.
En respuesta a estas adversidades, el gobierno provincial ha puesto en marcha un plan de asistencia destinado a los productores rurales vulnerables, con un enfoque especial en las áreas más afectadas por el temporal. Este dispositivo busca garantizar la continuidad de la actividad ganadera en un contexto tan complejo. Sin embargo, las dificultades en el acceso a rutas secundarias y terciarias representan un desafío logístico adicional para la entrega de forraje y otros insumos necesarios para el sustento del ganado.
Además de la atención a la actividad agropecuaria, las autoridades han emitido recomendaciones para la población local. Se aconseja evitar salir de casa, así como acceder a rutas solo en vehículos adecuados para transitar por nieve y hielo. Las familias deben estar preparadas: se les sugirió contar con alimentos no perecederos, agua potable, un kit de emergencia y herramientas para lidiar con cortes de energía o situaciones de aislamiento.
Es importante mencionar que el impacto de esta situación no solo se traduce en la potencial pérdida de ganado, sino también en la afectación de la economía local, cuyo sustento depende en gran medida del sector agropecuario. Por otro lado, se espera que la colaboración entre el gobierno y los productores ayude a mitigar los efectos negativos en este contexto.
La temporada invernal que recién comienza plantea un panorama incierto para estos territorios, donde la convivencia entre el clima y la producción es vital. Las nevadas, si bien son un fenómeno natural esperado, requieren de una preparación adecuada para garantizar la vida rural y la economía de la región.