Facundo Jones Huala cuestiona condena de 5 años desde la prisión
Facundo Jones Huala, exlíder de la RAM, recibió una pena de 5 años y 2 meses de prisión, cuya legalidad cuestiona desde su encarcelamiento. Asegura que no hay pruebas que justifiquen su condena y describe su detención como irregular e injusta.

Facundo Jones Huala, exlíder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), fue condenado a 5 años y 2 meses de prisión efectiva por liderar una organización que busca imponer ideas mediante la intimidación. Su detención, iniciada el 5 de junio de 2023 y que se desarrolla en la Unidad 16 de Esquel, se encuentra en proceso de homologación judicial.
La condena se basa en el artículo 213 bis del Código Penal, que sanciona a quienes participen de agrupaciones destinadas a imponer sus ideas mediante la fuerza. Huala, desde su encarcelamiento, ha manifestado su desacuerdo con la sentencia, argumentando la falta de pruebas sólidas que sustenten las acusaciones en su contra. Asegura que las evidencias presentadas son fabricadas e incorrectas.
En sus declaraciones, Huala relata que su caso comenzó tras la presentación de su libro en Bariloche en febrero de 2025, evento en el que habló sobre su activismo y su familia. Posteriormente, fue detenido en El Bolsón, a lo que él mismo describe como un procedimiento irregular, ya que asegura que no existía una orden judicial que justificara su arresto. También comparte que el oficial a cargo del operativo le pidió disculpas por lo que consideró un procedimiento injusto.
El abogado de Huala, Gustavo Franquet, coincide en que la detención es irregular y que carecía de justificación legal, enfatizando que no existió orden judicial ni flagrancia en su arresto. Huala admitió ser parte de la RAM, pero rechaza haber dado órdenes de ataque, defendiendo que su condena se basa más en su pertenencia a la organización y sus declaraciones públicas que en acciones concretas.
Finalmente, el exlíder mapuche reveló que aceptó el acuerdo de condena por temor a recibir una sentencia más severa en un juicio oral, considerando que podría terminar siendo condenado sin pruebas firmes. La duración de su pena se proyecta hasta agosto de 2030, fecha en la que podría quedar en libertad dependiendo de los futuros avances legales.