Fallece joven baleado en Centenario tras estar internado ocho días
Mariano Rivera, de 31 años, perdió la vida después de ser baleado en la cabeza mientras conducía en Centenario. Su estado se agravó durante los días en que estuvo internado en el Hospital Castro Rendón.

El joven Mariano Rivera, de 31 años, falleció el martes tras pasar ocho días en el Hospital Castro Rendón de Neuquén, donde había sido ingresado en estado crítico después de recibir un disparo en la cabeza. El ataque ocurrió el lunes 12, cuando Rivera circulaba en su camioneta Toyota Hilux junto a otra persona, en las cercanías de las calles Cuba y Santa Teresa de Jesús, lugar donde fue baleado, lo que provocó que perdiera el control del vehículo y colisionara contra un paredón.
A raíz del impacto, Rivera fue trasladado de urgencia al hospital, pero su condición era grave: sufrió una importante inflamación cerebral y convulsiones, lo que impidió a los médicos llevar a cabo una intervención quirúrgica. A lo largo de su internación, sus seres queridos organizaron una cadena de oración en busca de su recuperación, pero la situación se tornó irreversible cuando se determinó que había sufrido una muerte cerebral debido a la gravedad de la lesión.
La noticia de su fallecimiento causó conmoción en la comunidad, especialmente entre sus amigos y familiares, quienes expresaron su dolor a través de redes sociales, destacando el impacto que tuvo su partida. Un mensaje representativo de esta tristeza fue el de un amigo, que se despidió tocando la pasión futbolística de Rivera, hincha de Boca Juniors.
En relación al ataque, las autoridades han detenido a un hombre de nacionalidad chilena, identificado por sus iniciales H.E.A.C., y de 36 años, acusado de homicidio agravado en grado de tentativa. La fiscal del caso, Guadalupe Inaudi, ha formalizado los cargos contra el sospechoso, quien fue aprehendido durante un allanamiento en una vivienda del barrio 8 de Agosto, en el que, sin embargo, no se secuestraron pruebas relevantes para la investigación.
La situación ha generado una mayor preocupación sobre la seguridad en la zona y las circunstancias que rodean estos actos de violencia. La policía local continúa con las investigaciones para conocer más detalles sobre el contexto del ataque y el posible móvil detrás del mismo, mientras que la comunidad se muestra alerta ante episodios de esta naturaleza.
El caso de Mariano Rivera no solo pone de relieve el aumento de la violencia en algunas áreas del país, sino también el impacto colectivo que tiene la muerte de un joven en la comunidad, destacando la fragilidad de la vida ante situaciones de agresiones armadas. Los ciudadanos esperan que las autoridades den pasos firmes para prevenir futuros incidentes.