Fallece joven por hantavirus en Neuquén, hay 15 aislados por prevención
Un joven de 26 años que padecía hantavirus falleció en la cordillera neuquina. Su estado de salud previo complicó el diagnóstico y se han aislado 15 personas como medida preventiva.

Un joven de 26 años falleció en la zona rural de Ruca Choroy, Neuquén, tras contraer hantavirus. Según la directora del hospital de Aluminé, Angélica Huglich, el paciente ya padecía de quistes hidatídicos, lo que dificultó el diagnóstico del virus. Este tipo de complicaciones pueden generar confusión en los síntomas, ya que ambos cuadros compartían manifestaciones como fiebre y dolor abdominal.
El joven vivía solo, aunque en el momento de su muerte se alojaba en casa de un familiar debido a su estado de salud. Su historia clínica comenzó el 15 de agosto, cuando ingresó al hospital de Aluminé con fiebre alta, dolores musculares y dificultades respiratorias. Dada la rápida desmejora, fue trasladado de urgencia al hospital de Zapala, donde, tras sufrir un paro cardiorrespiratorio, falleció el 18 de agosto.
La notificación del hantavirus llegó tras análisis laboratoriales, lo que llevó a activar un protocolo de seguimiento epidemiológico por parte del Ministerio de Salud. Se identificaron quince personas que habían estado en contacto cercano con el joven y que ahora se encuentran bajo aislamiento preventivo. La directora Huglich destacó que se investiga qué cepa del virus contrajo el joven, pero aseguró que el contagio interhumano es poco frecuente.
La presencia del hantavirus ya se había detectado en zonas rurales de Neuquén, lo que subraya la importancia de las medidas de prevención tanto para la población como para los profesionales de salud que trataron al joven. Esto incluye el seguimiento de su entorno inmediato, ya que el joven había estado en contacto con varios hospitales y centros de salud antes de su fallecimiento.
Las autoridades señalaron que el período de incubación del hantavirus puede variar entre cuatro y 40 días, y que durante este tiempo, es posible que otras personas presenten síntomas si estuvieran expuestas. A pesar de la gravedad de la situación, la comunidad fue instada a mantener la calma y continuar con las alertas sanitarias necesarias.
Con este trágico suceso, se reitera la importancia de la vigilancia epidemiológica en zonas donde la presencia de roedores y el hantavirus son una preocupación constante. La respuesta del sistema de salud en identificar y aislar a las personas en riesgo es crucial para frenar posibles brotes en la región.