Fallece marino en accidente a bordo de buque pesquero en el Atlántico Sur
Un trágico accidente en el buque pesquero Cabo Vírgenes dejó un marinero fallecido tras ser atrapado por un portón. El hecho ocurrió en aguas del Atlántico Sur, a 200 millas de Puerto Deseado, y se suma a un incidente anterior en julio.

El buque pesquero Cabo Vírgenes, operado por Red Chamber Argentina S.A., fue escenario de un fatal accidente donde un marinero, identificado como Alejandro Silva, de 53 años, perdió la vida. Esto sucedió el pasado martes durante las maniobras de pesca de merluza común en el Atlántico Sur, cerca de Puerto Deseado en la provincia de Santa Cruz. El barco había zarpado de Puerto Madryn el 4 de octubre, con el objetivo de realizar una carga y regresar el 15 de octubre.
El accidente se produjo cuando un portón del aparejo de pesca atrapó a Silva, quien inicialmente estaba consciente pero padeció un fuerte dolor y vómitos. El capitán del buque se comunicó de inmediato con la estación costera L3A Comodoro Rivadavia para solicitar asistencia médica, y a través de la consulta se sugirió medicación para la víctima.
Con el agravamiento del estado de salud de Silva, que se tornó inconsciente aunque con signos vitales, se activó el protocolo de aeroevacuación. La Prefectura Naval Argentina se involucró, planificando un vuelo de rescate, y un helicóptero junto con un avión auxiliar fueron enviados en su ayuda. Las condiciones climáticas eran favorables para la operación aérea.
Sin embargo, a medida que el helicóptero se acercaba al buque, la situación se complicó seriamente. El capitán del pesquero informó que Silva ya no mostraba pulso, lo que llevó a utilizar un desfibrilador disponible a bordo, bajo la autorización de la médica que viajaba en el helicóptero. Se realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), pero, desafortunadamente, no lograron revertir la situación.
Finalmente, poco después se confirmó el fallecimiento de Alejandro Silva. La operación de aeroevacuación no logró concretarse, y el helicóptero y el avión regresaron a sus respectivas bases sin poder cumplir su misión de rescate. Este accidente se suma a un trágico antecedente, dado que el mismo buque había perdido otro tripulante en julio, representando una serie de incidentes que resaltan los riesgos asociados a las labores en la pesca en alta mar.
Este hecho pone de relieve la peligrosa naturaleza de la pesca comercial en la región, donde los accidentes en el mar son una preocupación constante debido a las condiciones adversas y los desafíos inherentes al trabajo en alta mar. Las autoridades marítimas están revisando las circunstancias y protocolos de seguridad a bordo de estas embarcaciones para evitar futuros incidentes similares.