ADCDiario

Fallece Monseñor Agustín Radrizzani, exobispo de Neuquén

Monseñor Agustín Radrizzani, exobispo de Neuquén y sucesor de Jaime De Nevares, falleció a los 81 años. Su legado se destaca por el compromiso con los derechos humanos y el servicio a la comunidad.

Por Leonardo Herreros3 min de lectura
Compartir
Fallece Monseñor Agustín Radrizzani, exobispo de Neuquén

Monseñor Agustín Radrizzani, quien asumió como segundo obispo de la Diócesis de Neuquén en 1991, falleció recientemente dejando un profundo legado en la comunidad local. Nacido en Avellaneda el 22 de septiembre de 1944, Radrizzani fue designado por el Papa Juan Pablo II y se destacó por su lema pastoral “Hemos creído en el Amor”.

La Diócesis de Neuquén fue creada en 1961 por orden del Papa Juan XXIII, separándose de la Diócesis de Viedma. Su primer obispo, Jaime de Nevares, había sido un ferviente defensor de los derechos humanos y los derechos de los trabajadores, marcando un camino que Radrizzani continuaría. Cuando tomó posesión de la diócesis, Neuquén era una ciudad en crecimiento, tanto en población como en desarrollo institucional, con cerca de 12.000 habitantes en ese entonces.

Radrizzani, tras formarse en la tradición salesiana, fue ordenado sacerdote en 1972, tras lo cual desempeñó diversas funciones educativas y pastorales en La Plata y Avellaneda antes de su nombramiento como obispo. En su década de episcopado, mostró un fuerte compromiso social, trabajando para facilitar el acceso de los más necesitados a la justicia y la inclusión en la comunidad.

Luego de diez años al frente de la Diócesis de Neuquén, en 2001 fue nombrado obispo de Lomas de Zamora, pero su influencia en la región neuquina permanece en la memoria colectiva. Bajo su liderazgo, se fortalecieron los lazos comunitarios y se atendieron las necesidades de diversas poblaciones, incluyendo estudiantes mapuches y trabajadores.

El legado de Radrizzani también se evidencia en su papel en la curia diocesana, ubicada en una antigua casona en plena ciudad de Neuquén, un espacio que sirvió como punto de encuentro y apoyo para la comunidad. A lo largo de su vida, Radrizzani fue reconocido por su entrega y dedicación, convirtiéndose en una figura respetada tanto dentro de la Iglesia como en la sociedad neuquina.

Su fallecimiento marca la pérdida de un líder espiritual que dejó una huella imborrable en la Diócesis y en la vida de miles de fieles. Las comunidades de Neuquén y Lomas de Zamora lo recordarán como un pastor comprometido con los valores del amor y la justicia social, que buscó siempre poner en primer lugar a los más vulnerables.

Compartir

Más noticias