Falleció Alan, el adolescente de 14 años quemado en un incendio en Roca
Alan, un adolescente de 14 años de General Roca, falleció tras complicaciones de quemaduras sufridas en un incendio. Estuvo internado un mes en el Hospital Garrahan.

Alan Montero, un joven de 14 años de General Roca, falleció luego de estar un mes internado en el Hospital Garrahan de Buenos Aires a causa de graves quemaduras. El adolescente había sido víctima de un siniestro ocurrido en su vivienda el 27 de julio, donde sufrió quemaduras que afectaron aproximadamente el 80% de su cuerpo.
El incendio se produjo mientras el joven manipulaba un bidón de nafta en su hogar, situado en el barrio San Martín. Tras el accidente, fue rápidamente trasladado de urgencia al hospital, donde ingresó en estado crítico, requiriendo asistencia respiratoria y en coma inducido. Durante su internación, recibió múltiples intervenciones quirúrgicas programadas para intentar estabilizar su delicado estado.
A lo largo de su tratamiento en el Hospital Garrahan, los médicos comunicaron en varias ocasiones la complejidad de la situación. A pesar del esfuerzo y de las cirugías realizadas los lunes, miércoles y viernes, Alan no logró recuperarse y finalmente falleció, lo que ha causado una gran conmoción en su comunidad.
Sus familiares, junto a su tío Maximiliano Montero, confirmaron la triste noticia a través de redes sociales, generando una ola de condolencias y apoyo de parte de amigos y vecinos. Desde el momento del accidente, la comunidad se unió para ayudar a la familia, organizando colectas y campañas de apoyo económico para hacer frente a la difícil situación.
La muerte de Alan es un recordatorio del peligro que representan los incendios y la manipulación de productos inflamables. En la región, estos incidentes son una preocupación constante, y las autoridades suelen llevar a cabo campañas de prevención para concientizar a la población sobre los riesgos asociados a estas prácticas.
La comunidad de General Roca ha expresado su dolor por la pérdida de un joven con un futuro prometedor. La familia, devastada por la tragedia, agradeció a quienes los apoyaron durante este difícil proceso. Los hechos han abierto un espacio para reflexionar sobre la seguridad en los hogares y la importancia de contar con medidas adecuadas para prevenir incendios.
En adelante, la comunidad se espera que continúe apoyándose mutuamente en esta difícil circunstancia y que se intensifiquen los esfuerzos por mejorar la educación sobre la seguridad en el hogar.