Falleció Carlos “El Loco” Iglesias, ícono del básquet regional
Carlos “El Loco” Iglesias, reconocido exjugador de básquet del Deportivo Roca, falleció en Temuco, Chile, a los 70 años. Su legado en el deporte regional es imborrable, destacándose por sus récords y liderazgo en la cancha.

Carlos “El Loco” Iglesias, una de las figuras más emblemáticas del básquet argentino, falleció en Temuco, Chile, a los 70 años. Iglesias, conocido por su talento excepcional, se convirtió en un referente del deporte en General Roca durante la década del 80. Su nombre resuena en la memoria de numerosos aficionados que admiraron su estilo de juego único y sus logros en la cancha.
Nacido el 15 de noviembre de 1955, Iglesias dejó una marca indeleble en el Deportivo Roca. A lo largo de su carrera, logró hazañas memorables, como la noche en que anotó 60 puntos en un clásico enfrentamiento contra Independiente de Neuquén en 1985, un récord que subraya su destreza y dedicación al deporte. Durante su trayectoria, el exjugador no solo fue conocido por sus habilidades individuales, sino también por su liderazgo en un equipo que cautivaba a las multitudes cada fin de semana.
La noticia de su fallecimiento ha conmocionado a la comunidad de General Roca y del ámbito del básquet. Desde el Deportivo Roca, la institución expresó su dolor y admiración, recordando a Iglesias como uno de los máximos ídolos de su historia. La dedicatoria de la entidad destaca su espíritu competitivo y la forma en que atrajo a nuevos aficionados al deporte en la región.
La carrera de Iglesias no se limitó solo a ser jugador. Posteriormente, se desempeñó como director técnico, transmitiendo su conocimiento y pasión a las nuevas generaciones de basquetbolistas. Su legado perdura no solo en el ámbito deportivo, sino también en la formación de futuros talentos en el básquet regional.
La partida de “El Loco” también resonó en el ámbito chileno, donde se radicó varios años. La Municipalidad de Temuco, donde dejó una huella significativa, rindió homenaje a su memoria, resaltando su impacto en la comunidad local y en el desarrollo del deporte en la zona. Su legado será recordado por su entrega y por la resiliencia que mostró a lo largo de su vida.
Con su fallecimiento, el básquet en la región enfrenta una profunda pérdida, pero su impresionante trayectoria y contribuciones al deporte mantendrán viva su memoria en los corazones de muchos.