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Falleció Don Tolín, un referente del norte neuquino a los 90 años

El norte de Neuquén despide a Antolín "Tolín" Muñoz, un emblemático pirquinero y panadero, quien falleció a los 90 años en Las Ovejas. Su legado y presencia en la comunidad serán recordados con cariño por sus vecinos.

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Falleció Don Tolín, un referente del norte neuquino a los 90 años

Don Antolín "Tolín" Muñoz, una figura emblemática del norte neuquino, falleció el 17 de agosto a los 90 años en Las Ovejas. Su deceso coincide con el aniversario de la muerte del General San Martín, lo que ha llevado a los habitantes a compartir emotivos recuerdos sobre su vida y legado. Muchos vecinos aseguran que seguramente estaría disfrutando de una ronda de mates junto a Vicente Godoy, un amigo cercano que también dejó una huella en la comunidad.

Nacido en Los Bolillos, Don Tolín fue hijo de Orfilia Rosa Oses, pionera de la música en la región, y de Arturo Muñoz. Desde joven, mostró una inclinación hacia el trabajo arduo, comenzando a cuidar chivas a la edad de 11 años. Su trayectoria lo llevó a convertirse en uno de los últimos pirquineros del área, trabajando en la búsqueda de oro en diversas minas como Helvetia y El Surco de Huinganco, donde vivió una vida marcada por la recolección y el emprendimiento.

A lo largo de su vida laboral, también trabajó en chacras y yeseras, y fue parte vital de Corfone. Durante 14 años, se destacó en el pueblo como panadero, haciendo pan para sus vecinos en un horno de barro que usaba todos los inviernos. Este oficio, que realizaba con dedicación, le permitió forjar fuertes lazos en la comunidad, donde su pan se convirtió en un símbolo de su generosidad.

El impacto de su partida ha resonado profundamente en Las Ovejas. La intendenta Marisa Antiñir expresó sus condolencias y destacó la gran trayectoria de Don Tolín en la historia local. Además, señaló que su amor por la comunidad y su capacidad para contar historias quedarán en el corazón de todos los que lo conocieron.

Don Tolín no solo era conocido por sus labores, sino también por su participación activa en la vida social del lugar. Integrante de la iglesia evangélica CEMHEC y del grupo de Adultos Mayores, disfrutaba de actividades recreativas como el tejo y era un habitual asistente al Festival del Mate y el Pan Casero, destacándose por su mate dulce.

Con su partida, deja un legado de trabajo y dedicación que quedará grabado en la memoria de todos los vecinos de Las Ovejas, quienes lo recordarán no solo como un trabajador incansable, sino también como un amigo y un contagiador de historias y risas en su querido pueblo.

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