Falleció Eduardo Groh Riemersma, conocido como El Polaco, en un accidente de moto
Eduardo “Polaco” Groh Riemersma, un destacado proteccionista de animales, falleció en un accidente de motocicleta en Santiago del Estero. Su muerte genera inquietud sobre el futuro de los 250 perros que cuidaba en su refugio conocido como El Montecito de los Canichones.

El pasado jueves, Eduardo “Polaco” Groh Riemersma, un reconocido activista por los derechos de los animales, perdió la vida a los 49 años tras un gravísimo accidente de tránsito en Santiago del Estero. Conocido por su labor incansable durante casi dos décadas, Groh Riemersma rescató a miles de perros en situación de calle y se convirtió en un referente del activismo animal en Argentina.
El accidente ocurrió cerca de las 15:40 en la rotonda de Avenida Alsina y Ramón Gómez Cornet. Según los informes, Eduardo perdió el control de su motocicleta KTM 990 Adventure, lo que provocó que derrapara y cayera violentamente sobre la calzada. A pesar de los esfuerzos del personal del Servicio de Emergencia y Accidentología, al llegar al hospital local, se constató que no contaba con signos vitales.
Las primeras evaluaciones médicas indicaron que Groh Riemersma sufrió un traumatismo de cráneo severo y otras lesiones graves tras el impacto en el asfalto. Las autoridades competentes han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias que llevaron al accidente, incluyendo la revisión de cámaras de seguridad de la zona y la intervención del área de Criminalística.
Su refugio, conocido como El Montecito de los Canichones, es un símbolo del compromiso con los animales y ha sido un lugar de rescate y cuidado para cientos de perros. La noticia de su fallecimiento ha generado una inmediata preocupación sobre el destino de los 250 animales que dependían de su cuidado diario. Aunque su muerte podría interpretarse como un golpe fuerte para la organización, legalmente no representa un cierre inmediato del refugio.
La continuidad de El Montecito de los Canichones dependerá de la capacidad de su equipo y de la comunidad. Muchos de sus seguidores y voluntarios han expresado su voluntad de mantener viva la labor por la que tanto trabajó Eduardo. Se espera una respuesta coordinada para asegurar el bienestar de los animales que permanecen en el refugio.
En este contexto, la figura de “El Polaco” será recordada no solo por su compromiso inquebrantable en la defensa de los animales, sino también por la conciencia que generó en la sociedad sobre la importancia de proteger y rescatar a aquellos que no pueden defenderse. Su legado en el activismo animal seguirá presente en las acciones futuras del refugio.