Falleció Eduardo Groh Riemersma, conocido como "El Polaco", en un accidente de moto
El fallecimiento de Eduardo "El Polaco" Groh Riemersma, destacado rescatista animal, dejó consternada a la comunidad de Santiago del Estero. Su legado en la protección de mascotas será recordado a través de su refugio, El Montecito de los Canichones.

Eduardo Groh Riemersma, conocido como "El Polaco", falleció a los 49 años en un trágico accidente de moto en la ciudad de Santiago del Estero. El siniestro ocurrió en la rotonda de Avenida Alsina y Ramón Gómez Cornet, donde perdió el control de su moto KTM 990 Adventure. A pesar de ser trasladado al Hospital Regional, las graves lesiones que sufrió, incluyendo un traumatismo de cráneo y varios hundimientos en el tórax, resultaron fatales.
"El Polaco" era un referente en el ámbito del rescate de animales y había dedicado casi dos décadas de su vida a cuidar y proteger perros abandonados a través de su refugio, El Montecito de los Canichones. Este establecimiento se convirtió en un símbolo de la defensa del bienestar animal en Santiago del Estero, y Groh Riemersma fue reconocido por rescatar a miles de perros en situación de calle. Su compromiso con los animales surgió tras la experiencia dolorosa de perder a su propia mascota, lo que lo llevó a redirigir su vida hacia la defensa de otros animales.
Originario de Bandera, Groh Riemersma se trasladó a Alemania para continuar sus estudios, aunque no llegó a completar su carrera de Ingeniería Forestal. Su historia de vida estuvo marcada por eventos significativos, como un accidente en su juventud que lo llevó a un coma y a una larga recuperación. Estas experiencias vivenciales hicieron que El Polaco entendiera la importancia del compromiso y la empatía hacia los seres vivos y lo impulsaron a abrir su refugio en 2006.
Desde su fundación, El Montecito de los Canichones no solo rescató animales, sino que también educó a la comunidad sobre la responsabilidad del cuidado animal. El término "canichones" fue acuñado por él para referirse a los perros de la calle, creando un vínculo más humano con estos animales en riesgo. Su trabajo fue reconocido y apreciado tanto local como regionalmente, consolidando una base de apoyo en la sociedad santiagueña.
A raíz de su fallecimiento, la noticia ha provocado un fuerte impacto emocional en la comunidad, que recuerda a Groh Riemersma como un pílar en la protección de los derechos de los animales. La pérdida de su figura representa no solo la tragedia personal para familia y amigos, sino también un vacío en el movimiento proteccionista en Santiago del Estero.
El caso de "El Polaco" resuena más allá de su localidad, destacando la importancia del tratamiento ético hacia los animales y poniendo en el centro del debate social la necesidad de un mayor compromiso hacia el bienestar animal en Argentina. Su legado y pasión siguen inspirando a quienes continúan su lucha por mejorar la vida de los animales en la región.