Falleció el destacado médico Adolfo Tomás Lascano en Neuquén
La comunidad médica de Neuquén lamenta el fallecimiento de Adolfo Tomás Lascano, un médico querido por su labor en el Hospital Natalio Burd. Su compromiso con la salud pública y su calidad humana dejaron una huella imborrable en quienes lo conocieron.

Adolfo Tomás Lascano, un médico reconocido por su compromiso con la salud pública y su trayectoria en el Hospital Natalio Burd de Centenario, falleció a los 73 años, generando un profundo pesar en la comunidad médica de Neuquén. Su muerte, ocurrida el pasado jueves, ha conmovido a trabajadores y pacientes que lo recordarán por su excepcional calidad humana y profesionalismo a lo largo de su carrera.
Lascano, oriundo de Buenos Aires, se graduó en la Universidad de Buenos Aires y realizó su residencia en Clínica Médica en el Hospital Ramos Mejía. En 1985, se trasladó a Neuquén, convirtiéndose en el primer médico con residencia en Clínica Médica en ingresar al Hospital Natalio Burd. Durante 30 años, su trabajo abarcó no solo la atención a pacientes, sino también la promoción de una medicina accesible y equitativa para la comunidad neuquina.
Su legado en el hospital se caracteriza por un fuerte enfoque en el trabajo interdisciplinario y en la transmisión de conocimientos a nuevos profesionales. A pesar de haberse jubilado, continuó visitando el hospital y compartiendo su experiencia, lo que refleja su profundo compromiso con la institución y sus colegas.
El Servicio de Clínica Médica del Hospital Centenario fue uno de los primeros en rendir homenaje a Lascano a través de un emotivo comunicado que destacaba su defensa de los valores del sistema de salud público. "Hoy despedimos a un amigo", expresaron sus colaboradores, enfatizando su dedicación a la equidad en el acceso a la atención sanitaria y su compromiso con una medicina centrada en las necesidades de la comunidad.
Las muestras de afecto y reconocimiento por parte de compañeros, amigos y pacientes no tardaron en llegar. Además de ser admirado por su destreza profesional, Lascano era querido por su generosidad y su aprecio hacia el trabajo de todo el equipo de salud, abarcando enfermeros, bioquímicos y otros profesionales.
Este trágico suceso ha reavivado la conversación sobre la importancia de la medicina pública en Neuquén y la necesidad de contar con figuras como Lascano, quienes han contribuido al fortalecimiento de un sistema de salud que prioriza las necesidades de la población. La comunidad médica y los residentes de la provincia lo recordarán como un referente ético y un profesional comprometido con su entorno.
El legado de Adolfo Lascano perdurará en la memoria de todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo y trabajar junto a él, inspirando a las futuras generaciones de médicos en la región.