Falleció el empresario Max Higgins: autopsia y decisión de su expareja
Max Higgins, empresario jamaiquino famoso por su promesa de construir un parque temático de Disney en Argentina, fue encontrado muerto en Merlo. La autopsia indicó que su fallecimiento fue causado por un edema pulmonar asociado a una cardiopatía. Su expareja tomó acciones para organizar su entierro tras recibir la noticia.

Emile Maxim Patrick Higgins, un empresario jamaiquino que ganó notoriedad por prometer la construcción del primer parque temático de Disney en Argentina, fue hallado muerto el pasado martes en la localidad de Libertad, en el partido de Merlo, provincia de Buenos Aires. Su deceso ha causado conmoción, especialmente considerando que su cuerpo fue encontrado en la calle por un chofer de colectivo, lo que revela un giro drástico en su vida, que una vez estuvo rodeada de lujos y espectáculos.
La autopsia realizada por la UFI N°3 de Morón determinó que Higgins falleció a causa de un edema pulmonar, y también se encontraron evidencias de una cardiopatía preexistente. Esta dualidad de condiciones de salud pudo haber contribuido a su repentina muerte a los 55 años, en un contexto donde su vida había girado hacia la vulnerabilidad y la pobreza en sus últimos años.
Higgins se hizo famoso en 2007, cuando anunció la adquisición de un extenso terreno en San Pedro, Buenos Aires, con el plan de establecer el primer parque temático de Disney en América Latina. Durante un tiempo, disfrutó de una vida ostentosa, radicado en Puerto Madero y en contacto con figuras prominentes del deporte, incluyendo a Diego Maradona y Gabriel Batistuta.
No obstante, su carrera empresarial fue marcada por controversias, enfrentando demandas por parte de Disney y Warner Bros, que lo acusaron de estafa y de emitir cheques sin fondos. Esta serie de escándalos llevó a una rápida caída en su reputación y situación financiera, llevándolo a mendigar y vivir en la calle durante los últimos años.
Tras enterarse de la noticia de su muerte a través de los medios, su expareja, Sandra Noemí Zapata, se presentó en la fiscalía para hacerse cargo de los trámites relacionados con su entierro. El hecho resalta no solo la tragedia de la vida de Higgins, sino también el impacto que su historia tuvo en su círculo más cercano, incluyendo a su hija.
La historia de Max Higgins es un recordatorio de cómo los destinos pueden cambiar drásticamente, pasando de una fama efímera a una situación de desesperación. La comunidad sigue procesando esta noticia, que pone de manifiesto las realidades socioeconómicas que pueden afectar a individuos en diversas circunstancias. A medida que se avanza en la organización de su entierro, queda la pregunta de cómo se recordará a este empresario que alguna vez soñó con un parque temático que nunca llegó a ser.