Falleció Florencia Sugo, la hija del cantante Lucas Sugo, a los 23 años
Florencia Sugo, de 23 años, hija del destacado cantante Lucas Sugo, falleció debido a un carcinoma de sitio primario desconocido. Su enfermedad había avanzado a metástasis, lo que llevó a la familia a buscar tratamientos en el extranjero.

La música uruguaya se encuentra de luto tras el fallecimiento de Florencia Victoria Sugo Da Rosa, hija del reconocido cantante Lucas Sugo. La joven, de solo 23 años, falleció en la ciudad de Rivera, Uruguay, después de enfrentar un complejo diagnóstico oncológico que desencadenó una búsqueda incansable de tratamientos en el extranjero.
El cuadro clínico de Florencia comenzó a manifestarse a principios de 2025 con persistentes dolores de espalda, seguidos de la aparición de nódulos que, a través de estudios médicos, fueron identificados como metastásicos. Este carcinoma de sitio primario desconocido tuvo como punto crítico la afectación pulmonar, limitando las opciones de tratamiento disponibles.
Una mutación genética denominada KRAS G12D complicó aún más su situación. Este tipo de alteración celular dificultó el abordaje con terapias convencionales, ya que es poco común obtener fármacos efectivos para transitar este tipo de casos. Así, la enfermedad avanzó rápidamente, invadiendo tejidos cercanos a la médula espinal y afectando áreas cerebrales.
Ante la gravedad del cuadro, la familia de Florencia optó por buscar alternativas en centros médicos de alta complejidad ubicados en Brasil, donde se sugirió participar en ensayos clínicos en Boston, Estados Unidos, para potenciales tratamientos específicos. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos y la atención multidisciplinaria, el deterioro de su salud fue inevitable, llevándola a fallecer rodeada de sus seres queridos, entre ellos su padre, quien suspendió sus actividades artísticas tras el diagnóstico de su hija.
Durante su tratamiento, la joven utilizó sus redes sociales no solo como una vía de expresión emocional, sino también para concientizar sobre la importancia de la salud y los chequeos preventivos. Su reflexión final sobre la fragilidad de la vida resonó fuertemente en sus seguidores, destacando la relevancia de priorizar el bienestar.
La muerte de Florencia Sugo no solo marca una pérdida personal para su familia y amigos, sino que también deja una huella en el ámbito musical y social en general, al poner de relieve las complejidades del cáncer y la necesidad de mayor investigación y apoyo para pacientes con diagnósticos desafiantes.