ADCDiario

Falleció Horacio Abeijón, querido vecino de Comodoro Rivadavia

Comodoro Rivadavia se encuentra de luto tras el fallecimiento de Horacio Abeijón, un querido vecino que dejó una profunda huella en la comunidad. Reconocido por su amor por los perros y su fuerte vínculo con la ciudad, Abeijón será recordado por sus paseos diarios con su compañero Chiri.

3 min de lectura
Compartir
Falleció Horacio Abeijón, querido vecino de Comodoro Rivadavia

La ciudad de Comodoro Rivadavia está de luto por la partida de Horacio Abeijón, un vecino que se había convertido en una figura entrañable para quienes lo conocieron. Este amoroso integrante de la comunidad fue despedido con gran pesar por sus compañeros de trabajo de Rigocar, quienes lo describieron como un "querido tío" y una parte esencial de su equipo. Su legado perdura por su calidez y el impacto positivo que dejó en todos aquellos que compartieron su vida.

Horacio Abeijón era un local de profunda conexión con Comodoro Rivadavia, donde había nacido y crecido. Orgulloso de su tierra, solía declarar que no cambiaría la ciudad por nada del mundo, siendo testigo de su evolución a lo largo de los años. Su experiencia laboral abarcó diversos sectores, incluyendo su función como encargado de una hostería, lo que le permitió entablar lazos con numerosos vecinos del lugar.

Uno de los aspectos más memorables de Abeijón era su afición por los animales, en particular por los perros, lo que le otorgó un distintivo carácter en la comunidad. Todos los días, sin importar las condiciones climáticas, salía a caminar por la calle 9 de Julio acompañado de su inseparable aliado, Chiri, a quien había rescatado tras un accidente vehicular. Este vínculo se convirtió en una parte significativa de su rutina diaria, consolidando la relación especial que ambos compartían.

Abeijón no solo era conocido por su amor hacia su mascota, sino también por su filosofía de vida sencilla y su alegría al disfrutar de cada momento. “Lo que no me deja ni a sol ni a sombra”, había comentado sobre Chiri, reflejando la lealtad y el compañerismo que caracterizaban su relación. La comunidad lo veía como un símbolo de la amistad y la conexión con los seres queridos.

Hoy, su memoria perdura en el corazón de familiares, amigos y vecinos que lo recordarán por sus paseos y por ser un vecino amable que siempre tenía una sonrisa y un gesto hacia los demás. La figura de Abeijón se convierte en un recordatorio de la importancia de valorar los pequeños momentos y de convivir en armonía con la naturaleza y los seres vivos que nos rodean.

En medio del dolor de su partida, Comodoro Rivadavia recuerda a Horacio Abeijón como un faro de calidez y compasión, cuyo legado vivirá en las memorias de quienes compartieron sus días junto a él y su querido Chiri. Su historia es ahora un recordatorio del impacto que una vida dedicada a la amistad y el amor puede tener en una comunidad.

Compartir

Más noticias