Falleció José Ángel Allevato, destacado médico y docente del Alto Valle
El médico José Ángel Allevato falleció a los 75 años, generando una gran conmoción en la comunidad del Alto Valle. Reconocido por su labor en hepatología y por su enseñanza en la Universidad Nacional del Comahue, su legado perdura en sus pacientes y alumnos.

José Ángel Allevato, un destacado médico y profesor de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue, falleció a los 75 años, dejando un legado significativo en la comunidad del Alto Valle. Su deceso ha causado un profundo impacto entre colegas, pacientes y estudiantes, quienes lo recordarán por su calidez y compromiso con la medicina.
Allevato fue uno de los pioneros en hepatología en la región, participando activamente en la creación del primer programa de trasplante hepático en la Patagonia. Su carrera comenzó en el interior de Neuquén, donde atendía a pacientes en condiciones a menudo difíciles, lo que reafirmó su dedicación al servicio y el trabajo colectivo en el ámbito de la salud.
La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue expresó su pesar a través de un comunicado, resaltando la influencia que tuvo Allevato en la formación de nuevos médicos. Con un enfoque siempre centrado en las necesidades de sus pacientes, se convirtió en una figura de referencia en la comunidad, creando lazos de confianza y respeto.
Allevato también participó en la Sociedad de Gastroenterología del Comahue, donde contribuyó al desarrollo de conocimientos especializados que beneficiarían a la población local. Su trabajo abarcó tanto la actividad clínica como la docencia, lo que lo convirtió en un pilar fundamental para la formación académica en medicina.
Al conocerse la noticia de su fallecimiento, muchos vecinos comenzaron a compartir emotivos recuerdos en redes sociales, reconociendo el impacto que tuvo en sus vidas. Su abordaje humano y cercano hacia los pacientes y su dedicación a la medicina dejarán una huella profunda en la comunidad.
El compromiso de Allevato por la salud pública y su pasión por enseñar resaltan la importancia de su labor en la región. La comunidad del Alto Valle no solo llora la pérdida de un médico, sino también de un amigo y mentor que dedicó su vida a la formación y el cuidado de los demás.
En este contexto, su fallecimiento se convierte en un llamado a valorar el trabajo de los profesionales de la salud, especialmente aquellos que, como Allevato, han dedicado su vida a servir a la comunidad y a impulsar el conocimiento médico en la Patagonia.