Falleció sacerdote aplastado por una cruz en una misa en Ecuador
Un sacerdote de Ecuador falleció trágicamente cuando una cruz cayó sobre él mientras oficiaba una misa. La situación, transmitida en vivo por Facebook, conmocionó a la comunidad.

Un sacerdote de 53 años, identificado como Patricio Alfredo Sánchez Molinari, murió aplastado por una cruz durante una misa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Guayaquil, Ecuador. El incidente ocurrió el pasado sábado por la tarde mientras el padre oficiaba la Eucaristía, y fue impactante ya que se transmitió en vivo a través de Facebook, lo que dejó a los fieles y a la comunidad consternados.
La cruz, que estaba fijada a la pared detrás del altar, se desprendió y cayó sobre el sacerdote, causando su muerte instantánea. Antes del accidente, el padre Sánchez Molinari había compartido reflexiones sobre la vida y la muerte, destacando la importancia del tiempo dedicado a Dios y a los demás. Su mensaje dejó una marca en los asistentes, quienes ahora lo recuerdan con profundo dolor.
Sánchez Molinari era miembro de la Congregación del Santísimo Redentor, una orden religiosa con una larga trayectoria desde su fundación en 1732. Originario de Cuenca, Ecuador, había desarrollado actividades pastorales en varios países y era conocido por transmitir sus misas en redes sociales, logrando conectar con una audiencia más amplia. Este compromiso lo llevó a ser un referente en su comunidad.
La arquidiócesis de Guayaquil confirmó su fallecimiento y expresó su pésame a través de un comunicado, recordando su dedicación y servicio pastoral. La parroquia San Lorenzo de Vinces, donde el sacerdote había servido por varios años, también lamentó su pérdida y compartió mensajes de condolencias en sus redes sociales.
Este doloroso evento ocurre en un contexto donde el papel de los líderes religiosos ha tomado un nuevo significado con el uso de plataformas digitales para alcanzar a los fieles en tiempos de distanciamiento social. La tragedia impacta no solo a la comunidad local, sino que también resalta los desafíos y riesgos que enfrentan quienes están al frente de congregaciones, especialmente en situaciones no previstas.
Finalmente, el hecho revive la memoria de otra tragedia reciente en Santiago del Estero, Argentina, donde un sacerdote estuvo involucrado en un accidente automovilístico. Ambas situaciones evidencian los peligros que pueden rodear la labor pastoral y la importancia de la seguridad en los ambientes de culto.
En un momento donde la comunidad busca respuestas y consuelo, se espera que la arquidiócesis implemente medidas preventivas para asegurar la seguridad de sus líderes religiosos en el futuro.