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Falleció un marinero de 53 años tras quedar atrapado en un buque

Un marinero de 53 años, Alejandro Silva, falleció tras quedar atrapado en un aparejo de pesca a 200 millas de Puerto Deseado. Su estado crítico llevó a un operativo de rescate que no logró salvarlo.

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Falleció un marinero de 53 años tras quedar atrapado en un buque

El martes pasado, un marinero de 53 años, identificado como Alejandro Silva, perdió la vida mientras realizaba tareas de pesca en el buque Cabo Vírgenes, operado por la empresa Red Chamber Argentina S.A. El incidente ocurrió a unas 200 millas de Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz. Silva quedó atrapado por un portón del aparejo de pesca, aunque las circunstancias exactas del accidente aún están bajo investigación.

El buque había zarpado de Puerto Madryn el 4 de octubre para llevar a cabo la pesca de merluza común. Tras el accidente, el capitán del barco alertó a la estación costera L3A Comodoro Rivadavia y solicitó con urgencia asistencia médica. En un primer momento, Silva se encontraba consciente pero presentaba fuertes dolores y vómitos. Su estado se deterioró rápidamente, llevando a la tripulación a intentar reanimarlo mientras esperaban la llegada de los equipos de emergencia.

La Prefectura Naval Argentina organizó un operativo de aeroevacuación que incluyó un helicóptero Dauphin y un avión de apoyo. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados, Silva perdió el pulso y no respondió a las maniobras de reanimación cardiopulmonar. A poco de confirmarse su fallecimiento, el operativo de rescate fue cancelado.

Las autoridades judiciales federales iniciaron una investigación para aclarar las causas del accidente. Se prevé tomar declaraciones a la tripulación del Cabo Vírgenes una vez que el navío regrese a Puerto Madryn, donde está previsto que arribe el jueves a la madrugada.

Ante la noticia de su fallecimiento, Matilde, madre de Alejandro, compartió un emotivo mensaje en redes sociales, expresando su profundo dolor por la pérdida y la conexión eterna que sentía hacia su hijo. También compañeros y amigos de Silva quisieron recordarlo en las redes, resaltando su compañerismo y la calidad de persona que era.

Este trágico acontecimiento resalta los riesgos asociados a la vida en el mar y el trabajo pesquero en la región, donde las condiciones pueden ser impredecibles y peligrosas. La comunidad pesquera, ya de por sí afectada por los desafíos económicos y operativos, lamenta profundamente la pérdida de uno de sus integrantes.

Ahora, la atención se centra en la investigación de este caso, que podría arrojar luz sobre la seguridad y las prácticas laborales en la actividad pesquera de la Patagonia.

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