Fallo judicial separa a una niña de su familia afectiva tras nueve años de convivencia
Un fallo del Juzgado de Familia de Zapala dictó la separación de una niña de su familia de crianza, tras nueve años de convivencia. La decisión ha causado conmoción en la comunidad y ha generado un debate profundo sobre el concepto de socioafectividad en el ámbito judicial.

Una reciente resolución del Juzgado de Familia de Zapala ha generado una gran controversia al ordenar la separación de una niña, identificada como “Niña A.”, de la familia con la que ha convivido desde sus seis meses de vida. La pequeña, de 9 años, fue cuidada por su tío materno, Matías Urrutia, y su pareja, Laura Carinao, quienes asumieron la responsabilidad parental desde su nacimiento, en un contexto complicado por la separación de los padres de la niña.
La situación se complicó en 2023, cuando la madre biológica inició acciones legales para recuperar la custodia de su hija. Tras varios trámites judiciales, en los que se incluyen pedidos de guarda y evaluaciones sobre el régimen de comunicación con la madre, la jueza Gloria Anahí Martina emitió un fallo el 27 de agosto que intimó a Matías y Laura a entregar el cuidado de la niña a su madre. Un dato llamativo es que la jueza se jubiló cuatro días después de dictar esta resolución.
Este fallo no solo ha generado incertidumbre sobre el futuro de la niña, sino que también llevó a que la comunidad pusiera en discusión la importancia de la socioafectividad en las relaciones familiares. El abogado de la familia de crianza, Germán Zúñiga, aseguró que la niña ha expresado de forma reiterativa su deseo de permanecer con sus tíos, a quienes considera sus verdaderos padres. Sin embargo, esas voces no habrían sido suficientemente tenidas en cuenta en la resolución judicial.
Otro aspecto polémico que surge de esta situación es la referencia que la jueza realizó sobre la familia de crianza al calificarla de “apropiadores”, un término que ha provocado indignación y descontento tanto en la familia afectada como en la comunidad. Según el abogado, este tipo de lenguaje puede ser perjudicial y no refleja adecuadamente la relación y el cariño que la niña ha forjado con su familia de crianza.
Además, el proceso de revinculación con la madre biológica se mostró problemático. La defensa indica que hubo varias interrupciones en las visitas que dificultaron el fortalecimiento del vínculo, dejando a la niña en una situación de vulnerabilidad emocional. Esto plantea cuestionamientos sobre la efectividad de las intervenciones judiciales en contextos tan sensibles.
La conmoción por este fallo resalta la importancia de evaluar los intereses y las necesidades afectivas de la niña, quien ha vivido en un entorno familiar que la ha cuidado y protegido durante casi toda su vida. La comunidad local se encuentra a la espera de los resultados de la apelación y de cómo se desarrollará el caso en las próximas semanas.