Fallos del juicio Escuelita: dos perpetuas y dos absoluciones por delitos de lesa humanidad
En el noveno juicio Escuelita, se dictaron dos condenas a perpetua para oficiales de inteligencia del Ejército, mientras que otros imputados obtuvieron penas menores y dos fueron absueltos. Este proceso refleja la continua búsqueda de justicia por los crímenes de la dictadura en la región.

El noveno juicio por delitos de lesa humanidad en el denominado caso Escuelita culminó con un veredicto que incluyó dos condenas a cadena perpetua, así como dos absoluciones. Los condenados son los oficiales de inteligencia del Ejército, Jorge Di Pasquale y Sergio San Martín, quienes fueron hallados responsables del secuestro y la desaparición forzada de varias personas, incluyendo a Leticia Veraldi y Juan Raúl Pichulmán. A su vez, otros tres acusados recibieron penas de entre cuatro y cinco años de prisión.
La sala de audiencias estuvo abarrotada de público, incluyendo organizaciones de derechos humanos, sobrevivientes de centros clandestinos de detención y familiares de las víctimas, que esperaban el resultado tras cinco meses de juicio. La sentencia fue leída por el juez Alejandro Cabral, quien indicó que el tribunal presentó varias disidencias en su fallo y que las decisiones se adoptaron mayoritariamente. Sin embargo, hubo consenso en la unificación de las penas de los acusados principales en una sola perpetua.
El juicio lleva el nombre de Miguel Ángel Ferrari, un ex policía de Neuquén que fue absuelto de los cargos en su contra por su actuación en la comisaría de San Martín de los Andes. Por otro lado, Miguel Cil, quien se suicidó poco antes de cerrar su defensa, también resultó absuelto por la falta de pruebas que corroboraran su participación en los crímenes imputados. La decisión del tribunal se fundamentó en el “derecho a la verdad”, según lo expresado por Cabral.
Este fallo se erige en un paso más en el proceso de justicia por los crímenes cometidos durante la dictadura en la Argentina, en un contexto donde se sigue buscando visibilizar y sancionar las atrocidades del pasado. Los juicios por lesa humanidad en Argentina han avanzado desde el regreso a la democracia en 1983, pero continúan existiendo desafíos en la búsqueda de condenas y reparaciones a las víctimas.
El impacto de estos juicios en la Patagonia es significativo, dado que la región fue escenario de numerosas violaciones a los derechos humanos durante el período dictatorial. La justicia sigue siendo un tema candente en la sociedad, reflejando la voluntad de muchos de enfrentar el pasado y asegurar que no se repitan episodios similares.
La sentencia, transmitida mediante videoconferencia, pone de relieve la forma en que la justicia avanza en situaciones complejas, brindando cierto consuelo a las familias de las víctimas, aunque el camino para cerrar heridas profundas sigue siendo oneroso y lleno de obstáculos.