Familia de Comodoro Rivadavia denuncia falta de asistencia para joven con problemas de salud
Tamara Ortiz, desde Comodoro Rivadavia, denuncia la falta de atención especializada para su sobrino Marcelo, un joven con problemas de salud mental. La familia reclama soluciones efectivas tras una reciente intervención policial que dejó inquietudes sobre la seguridad y el bienestar del joven.

Tamara Ortiz ha hecho un llamado urgente a través de las redes sociales respecto a la situación crítica que enfrenta su sobrino, Marcelo Soto, un joven que padece esquizofrenia y problemas de adicción. El episodio más reciente ocurrió el sábado en el barrio Ciudadela de Comodoro Rivadavia, donde Marcelo fue señalado por vecinos tras haber sustraído una botella de vino. Este hecho fue grabado en video y se volvió viral, intensificando la preocupación familiar.
La familia de Marcelo ha manifestado que a pesar de haber solicitado en varias ocasiones asistencia tanto médica como policial, las respuestas por parte de las instituciones han sido insuficientes. Durante el último episodio, después de que el joven recibió medicación, fue enviado de regreso a su hogar sin una solución duradera. “Una inyección y a la casa”, mencionó Ortiz, refiriéndose a la falta de camas disponibles en los centros de salud para brindar el tratamiento adecuado que el joven necesita.
Este contexto ha generado un sentimiento de desesperación en la familia, quienes se ven obligados a lidiar no solo con la salud de Marcelo, sino también con las reacciones de los vecinos. Ortiz subrayó que, aunque las acciones del joven pueden resultar molestas, son el reflejo de una enfermedad que requiere atención profesional. “No se encuentra un lugar donde tengan a los que no están aptos para la sociedad”, se preguntó con angustia, enfatizando la falta de recursos en la localidad.
Además, la situación ha provocado un aumento de la inseguridad y el malestar en la comunidad, ya que Marcelo suele recorrer el barrio buscando dinero o sustancias. Su comportamiento, que incluye la sustracción de objetos, ha despertado una serie de temores tanto en su familia como entre los habitantes del barrio, quienes podrían reaccionar de forma violenta ante próximas intervenciones del joven.
Uno de los miedos más preocupantes que manifestó Ortiz es el riesgo de que la situación termine en un accidente grave. “Nos preocupa que lastime a alguien o que le pase algo a él”, advirtió, recordando que no todos los vecinos conocen la condición de salud de Marcelo. La familia siente que estos episodios podrían culminar en tragedias si no se logra una adecuada intervención.
Este caso resalta la necesidad apremiante de soluciones efectivas para personas con problemas de salud mental en Comodoro Rivadavia, donde, según la familia, los recursos son escasos y las respuestas institucionales suelen ser insatisfactorias. La situación actual demanda un enfoque más humano y recursos adecuados para atender a personas que, como Marcelo, enfrentan múltiples desafíos en su vida diaria.